Después de un desayuno casero en una mesa contigua a la cocina en casa de Aquilina, partimos a conocer el así llamado Mural de la Prehistoria, intervención artística de unos 160 m de longitud en el contiguo Valle de Dos Hermanas. Este mural fue pintado sobre una inmensa conformación rocosa del mogote llamado Pita y muestra la evolución de la vida en sentido natural en Cuba. Pintado completamente con pinceles, tomó cerca de 5 años realizarlo.
Continuamos unos 15 km y llegamos a «La Reina de las Espeluncas», la Gran Caverna de Santo Tomás, de la cual dicen es la segunda más grande de América. Posee 45 km de longitud en siete niveles, no todos accesibles para turistas mortales como nosotros. Tras mi negativa inicial de realizar una visita grupal guiada de unas dos horas, ello debido al costo que encontré y aún encuentro elevado, finalmente me convencieron y partimos. Entre asma, el exceso de peso y mi prótesis de cadera, sumado a que la escalada era bastante empinada y embarrada, llegué al acceso de la cueva empapado, como si hubiese corrido media maratón. ¡Tremenda cueva…, y no es broma! Aparte del guía iba una pareja joven de italianos, treintones, así como otra de alemanes cincuentones. Curiosamente los italianos eran autistas, mientras los alemanes, sobre todo ella, bien dicharacheros…
Realmente impresionante la caverna, bien conservada, sin papeles en el piso o rocas rayadas con «I Love you» o similares. Estalactitas y estalagmitas por doquier, milenarias. Los que no eran milenarios eran los murciélagos. Aparte de eso no pudimos observar otras especies, aunque nos habían amenazado con serpientes y alacranes. Sólo en el nivel superior que posee un contacto mas abierto y amplio con el exterior, pudimos observar algunos nidos de golondrinas entremezclados con murciélagos. Ya tipo tres de la tarde y cuando recorríamos los alrededores en auto, nos agarró un temporal de lluvia de esos que no te permiten seguir. Poca visibilidad, las calles anegadas y los conductores pelotudos. Nos tuvimos que ir a fondear…, primero en el pobladso de Viñales, en su calle princopal que es bastante bonita. Posteriormente y a la cena, un rico pescado preparado por Aquilina.
Tras una noche bien dormida por mi parte, pero de cacería de mosquitos para Christi, nos despedimos afectuosamente de nuestra anfitriona y partimos rumbo al famoso centro de buceo María La Gorda, a unos 150 km al occidente de Viñales, no autopista, sino camino rural. Ufff, casi 4 horas sorteando hoyos permanentemente, no unos pocos, muchos, en verdad m u c h o s. A eso se sumaban diversos medios de transporte en el camino, como bicicletas, bicimotos, motonetas, «mosquitos», caballos, muchas carretas tiradas por bueyes o caballos, camiones, camionetas, cacharros del «año de ñauca» (también conocidos en Chile en lenguaje snob como «Oldtimers») y uno que otro bus. Súmenle peatones, vacas, perros (menos que en Chile), caballos, cabras.
Sí…, fueron cuatro horas de manejo con hiperconcentración. Pero llegamos a esta muy bonita península llamada Guanahacabibes – fácil de recordar – en el extremo occidental de la isla. El lugar de María la Gorda, se dice que fue nombrado así por una venezolana, la cual fue raptada por corsarios o bucaneros, quienes la dejaron abandonada en esta parte de la península, donde – también cuentan – sobrevivió viviendo sola por años. Nuestro hotel tres estrellas bastante bien, salvo el exceso de perros y gatos que te acechan durante las comidas. Es una zona de reserva de la biosfera marina. Lamentablemente la «religión médica tradicional» aún no me lo permite bucear, aunque con mis tratamientos de photónica hoy cumplo 4 semanas sin ahogos, sin tos, sin inhaladores (pero me insolé el día de hoy…, cuec). En esta parte Cuba posee la segunda mayor extensión de corales conocida en la tierra; ya veremos si al menos Christi se anima a bucear.
Seguimos con un acceso a Internet complicado y caro, como a Luca la hora…¿suave ah? Eso que no es un país capitalista… En los jardines del hotel, me percaté de un cartel que indicaba el lugar donde tenía su centro de operaciones la ama de llaves, pero la traducción me había dejado un tanto sorprendido: «owner of keys» (ver foto) ¿Muy literal, o no? Para mí «housekeeping» era lo normal….¿O me equivoco, amigos «güenos pal inglish»?

Aquí nos quedaremos en onda no-recorrer por casi tres días, de ahí deshacer en parte el camino para viajar unos 600 km hasta Cienfuegos, claro, con una escala técnica de una noche en el poblado de Soroa. Desde ahí a Cienfuegos, probablemente será casi un día de manejo…Por allá nos quedaremos visitando además Trinidad y Santa Clara. Si hay acceso a Internet relativamente aceptable, quizás haga un nuevo reporte desde Cienfuegos…

Casi al finalizar la tarde, nos enteramos en una de esas varias conversaciones callejeras, que al igual que todos los meses, existía un día donde se podían conseguir los puros habanos más prominentes a mitad de precio. Ello, porque la fábrica les paga un muy bajo salario a quienes fabrican manualmente esos puros, pero en compensación les da un día libre al mes, en el cual los trabajadores reciben gratis la cantidad de cajas de puros que puedan vender en ese día a mitad de precio. Las entradas son 100% para ellos, libre de impuestos. Las ventas las realizan de manera cooperativa y los ingresos se reparten entre todos ellos. Los famosos Cohiba Version Espléndidos, que se supone que nunca se exportaron, salvo que p.ej. turistas se los llevaran, poseen otras particularidades aparte de que son aromatizados con miel y ron, es que eran los que fumaba Fidel Castro. Como Castro solicitó expresamente que ningún pueblo, escuela, hospital, calle u otro fuese (re)bautizado con su nombre, al momento que este muere, el gobierno decide descontinuar la producción de esta versión Espléndidos y convertirlos en patrimonio nacional. Se estima que las últimas cajas de dicha producción se terminan ahora en mayo… Eso se cuenta en la calle al menos, pero al unísono… en menos de una hora, escuchamos tres veces de personas distintas, la misma historia. No tengo una versión oficial de parte del gobierno…, tampoco la he solicitado. Aunque originalmente no pensábamos llevar puros, finalmente decidimos aprovechar la oportunidad y llevar para amigos y ocasiones especiales, toda una caja de 25 unidades. 
Salimos con puntualidad hacia
Con Voucher en mano partimos a buscar nuestro taxi, pero no estábamos en la lista…Tras un ejecutivo llamado a la central, nos dicen que no estábamos en dicha lista, porque nuestra agencia no les había pagado. Plop. No sé en verdad si fue tan así, porque de inmediato nos llevaron al taxi y no nos cobraron. Tras una muy entretenida e instructiva conversación con el taxista acerca de los cuidados que debíamos tener al manejar en auto rentado por Cuba, llegamos a nuestro hotel cuatro estrellas, el Plaza, en el mero centro de La Habana y donde comienza
Como la partida de este viaje fue a porrazos, el check-in en el hotel no podía ser distinto: no aparecíamos en esta lista tampoco, de nuevo….hmmm, preocupante pensé, pague todo por adelantado….Finalmente nos encontraron por nr. de reserva en el sistema. La recepcionista que era muy paciente y agradable en su trato, me dice que no entendía, por que en la lista habían escrito tan mal mi apellido: Geboren en lugar de Gevert. Tuve que soltar una carcajada. La agencia que organizó las reservas para todo el viaje es alemana y «geboren» en alemán significa «nacido el ….». Al copiar a la lista, se debe haber corrido alguna fila…Me han cambiado hartas veces mi apellido, pero esta es nueva…
Mientras venía en el tren hacia Munich a 250 – 300 km/h, cruzaba los dedos para que a mi arribo no estuviese lloviendo, ya que habían pronosticado lluvias intermitentes. Al arribar, estaba parcialmente soleado. Era cerca de la una y decidí no almorzar. Tiré las maletas en mi hotel que queda a una sola cuadra de la estación de trenes y me subí al tranvía nr. 20, dirección 



Por muchas razones que serían largas de detallar, África me atrae y mucho. No creo que sea porque sea mono en en el horóscopo chino… Nos organizaron un viaje que no es el clásico de los latinos, de hecho, salvo un poco en Ciudad del Cabo, en todo nuestro viaje brillaron por su ausencia. Nos propusieron una excelente combinación entre ciudad, vida salvaje, zona vitivinícola y ruta mítica. Sensacional todo, también algunas vivencias más extremas. Los invito a mis relatos. Quizás se entusiasman…
Llegó a su final este viaje sudafricano. La última pasada fue por
Es decir, a mediodía estábamos listos y el vuelo a Johannesburgo salía 14:30. Estábamos holgados de tiempo. El tema, es que en el minúsculo aeropuerto de Port Elizabeth con un aire acondicionado mediocre, no había ningún lugar medianamente cómodo donde estar. Decidimos pasar los controles y sentarnos en el salón VIP de Southafrican Airways. Por qué se preguntarán, si viajábamos en clase económica…. Pues no, a la ida me sorprendí gratamente al momento de buscar el asiento, que por error había comprado business en los tramos internos de Sudáfrica. Miren a la hora que nos percatamos, ni miramos bien el pase de abordar…Debe haber sido por el trasnoche, digo…, no sé si tan así…, en fin, ya sucedió. ¡Ahhh, y no lo encontré caro, lo revisé! Pero sí…, fue «condoro»…, que finalmente resultó grato.
cuento como se puso Christi cundo vio este escenario un poco antes de aterrizar (ella sacó la foto). Al poco rato después, mientras servían el desayuno, con la mirada casi se comió a la aeromoza. En realidad, el personal a bordo cometió un único error de omisión, el no percatarse que yo iba sufriendo y conociendo que existían asientos con más espacio, no haberme ofrecido uno de esos asientos. Es decir, les faltó criterio o proactividad, o bien, el «bello durmiente» era un colega o amigo del personal a bordo…
6 AM en pie. Debíamos estar a más tardar 7:15 AM en el centro de rehabilitación para animales diversos, llamado

riachuelo que cruzábamos por un puente de madera rústico. Se trataba de una serpiente que había atrapado un sapo, en realidad uno no tan pequeño, de unos 10-12 cm de largo. Espero que mi foto de celular sea elocuente…(usen su imaginación, gracias). Después de ello, congregación de primates alrededor del foco de alarma. Fue muy entretenido. Un poco más allá, a cruzar el puente colgante más largo de Sudáfrica, 128 metros de largo, que no deja de ser, cruzando un barranco de unos 50 m de altura entre copas de árboles. Aquí también pude constatar, que en toda Sudáfrica los babuinos son un tema, un problema. Ver cartel del WC.

Una vez concluida nuestra experiencia con los leones, agarramos nuestro auto rentado y partimos a 


Llegamos a duras penas con el neumático, moribundo… El caucho literalmente pedía aire… En ningún local existía el tamaño requerido. Terminamos donde el representante de la marca Continental, que es la de los neumáticos que trae de origen el auto, pero tampoco tenía de la medida y se demoraría unos días en traer uno. Debe haber sido tal mi cara, mezcla de ira y frustración, que hizo otra llamada y consiguió uno de otra marca, en una localidad llamada
Bien, acordamos la hora, nos pusieron el neumático de repuesto, ese de juguete que traen algunos autos y listo, partimos a aprovechar el tiempo de espera visitando una finca de crianza de avestruces africanas, que como negocio anexado, posee un tour informativo para turistas.
Debíamos recorrer 25 km de camino ripiado, en excelente estado, para llegar a una finca productora de brevas. Después de recorrer 18 km por desolados parajes, un neumático que ya había perdido un poco de aire, parece que acusó su debilidad y paso la cuenta. Ahí estábamos a pleno sol desmontando el neumático, cuando descubrimos una tuerca distinta, la del bloqueo, pero no había llave para soltarla. Obviamente yo no conocía de la existencia de esas tuercas distintas, ni me habían tocado nunca… Christi tampoco. Después de unos 5 minutos, en que entre mirarnos las caras con care’ pregunta e intentar soltarla con otros utensilios, en que nada prosperaba, apareció un auto. Desgraciadamente eran tres señoras holandesas de avanzada edad sesentera, las cuales tras interrogatorio de rigor confesaron no cachar nada. Como no andaban en 4×4, menos aún podían tener una llave así. Fueron
Al poco rato, afortunadamente apareció ese «alguien», una camioneta con un ganadero local que iba con esposa e hija a realizar trámites al pueblo. Daba la sensación de estar frente a la versión moderna de aquellas familias del lejano oeste estadounidense, viajando al pueblo en carreta. Bueno…, tampoco pudo ayudar con la llavecita en cuestión, pero ya estaba ideando la manera de inflar el neumático dañado y ponerle un líquido sellador que andaba trayendo. En eso, Christi descubrió que extrañamente, el «adaptador-llavecita-
famoso» estaba fondeado en la guantera. Qué hacia ahí el diminuto utensilio, es una buena pregunta. Pero con ayuda campestre sudafricana cambiamos el neumático y partimos de regreso a Prince Albert a componerlo, ya que teníamos un programa nutrido para el resto del día. Menos mal existía un lugar el pueblo en donde «recauchaban» neumáticos y nos atendieron de inmediato. Lo que no dejó de sorprender al «recauchador» y a nosotros tampoco, fue el tamaño de la piedra filosa que literalmente había traspasado el neumático, dejando un forado no menor para parchar.
Nos echamos la mañana y algo pasado mediodía, decidimos almorzar temprano y retomar excursiones. Vuelta a realizar el mismo camino ripiado, que entre lo de la mañana y lo andado en la tarde se transformó en 86 km de recorrido, entre idas y regresos. Honestamente, nunca conocí – tampoco en Chile – una plantación tan grande de higueras. Menos aún, ver cómo las secan a pleno sol y según me contaba el dueño del predio, en cinco días están listos para la venta como fruto seco. Si bien en sabor y el fruto interior es parecido a la nuestra, su cáscara no es de color negro sino más bien amarilla. Novedosa y entretenida visita a

Nos subimos a la Cape Route 62 que nos llevaría hasta
R62, planeando abrir un establo-bodega para vender productos frescos y frutas. Como me contó personalmente, mientras andaba en la playa, sus amigos le jugaron una broma, cambiando el nombre a la tienda, anteponiendo la palabra «sex». Al principio este hombre de la generación y pinta de los míticos músicos de rockeros de ZZ Top, dice haberse enojado por el cambio de nombre, pero como sexo vende, aunque Ronnie no vendiera nada relacionado, atrajo gente. Quedó el nombre y siguió arreglando el zaparrastroso edificio, hasta convertirlo en lo que es hoy. Me pregunto…: ¿cómo habrá sido antes….? Sus amigos pasaban a conversar, tomar unas cervezas y tirar un par de carnes al fuego. Durante una de estas veladas, alguien sugirió: «¿Por qué no abres un pub?» Y así fue que se convirtió en una parada obligada en la ruta, con visitantes de todo el mundo, una parada de descanso de ciclistas ruteros, camioneros y por supuesto turistas. Aparte de su tienda, posee un pintoresco bar en donde muchos visitantes escriben un mensaje en las paredes, dejan su polera o remera, así como muchas mujeres han dejado sus sostenes colgados, como humorada. Es entretenido, te topas con personas interesantes para conversar y prosigues tu camino.

Uno de los atractivos de Mimosa Lodge también es un viñedo boutique. El dueño es un famoso chef de cocina suizo, Bernhard Hess. Obviamente tuvimos cena ad-hoc. En verdad, a esa hora y sin haber almorzado, casi hubiese preferido un buen «
Ayer jueves y el día de hoy, nos dedicamos sólo a la zona de vinos, más algo de la ciudad de Stellenbosch, antes de proseguir mañana sábado a
Nuestro destino principal del día:
Poco más allá, pasamos por la playa de 
Cerca de el letrero del Cabo se encuentra la playa de Dias Beach, a la que puede accederse a pie, entre otros muchos caminos que explorar realizando agradables excursiones de trekking, pero com verán en la foto, el estado físico no nos animó para bajar y sobre todo subir los más de mil peldaños…
Después de casi doce horas de recorrido, dominando el corcel de Ford…, cansados pero contentos regresamos a darnos una buena ducha y salir a cenar simplemente pizza, aquí a la vuelta de la esquina de nuestra pensión boutique.
En
Después del jardín botánico, muy cerca de ahí mismo y circundando Table Mountain en dirección a
Arriba se pueden realizar largas caminatas por la planicie rocosa, que se mezcla con una flora que me atrevería a decir – como buen ignorante en botánica – que se parece a la que encontramos en las zonas costeras de la