Activación y energetización de aire humidificado – El principio Airnergy – Discusión y origen, por Dr. Ronald Dehmlow. Así se llama el suplemento especial que apareció el año 2009 en «Die Naturheilkunde» del Forum Medizin en Alemania (en español):
Por definición, el cuadro clínico del Tinnitus aurium – abreviado tinito – es una “percepción auditiva “, o sea una percepción de sonido. Es un suceso imaginario de sonido. Estos ruidos aparentes los percibe la persona como algo desagradable, son zumbidos, pitos, golpes, timbres, susurros, silbidos, ruidos o traqueteos. Científicamente al tinito se lo cataloga como un “síndrome”, debido a la multiplicidad de formas en que aparece y a la dificultad para sistematizarlo.
En Alemania ya es una enfermedad popular. Opiniones autorizadas de médicos y terapeutas opinan que el tinito puede ser la causa de trastornos en el sueño y de depresiones. Muchos reportan que, bajo estrés, se agudizan los sonidos del tinito y que, en una atmósfera de tranquilidad, se aplacan. Bajo distensión y bajo la dominancia del nervio parasimpático (el nervio de la distensión) se vuelven a tranquilizar las células de los sentidos del oído interno, hipersensibles éstas últimas. Los ruidos se amortiguan, se perciben menos.
La ya mencionada multitud de causas que puede tener el tinito hacen que su abordaje también tenga que hacerse desde diferentes orillas. Eventuales terapias de efectos positivos deberían orientarse hacia la totalidad de organismo.
El origen del tinito puede ser multi-causal. Una de ellas puede ser un trastorno circulatorio en el oído interno. Bajo el “rubro de tinnitus “ las Sociedades Alemanas de Otorrinolaringología y de Cirugía de Cuello recomiendan, en primera instancia y en casos agudos, velar por el factor circulatorio en la zona. Un osteópata o un terapeuta manual con experiencia podrán verificar si todo se debe a una malposición del cuello, y si es así, tratarla de inmediato.

Numerosos expertos – entre médicos y terapeutas – han confirmado el efecto estimulante de la circulación que se obtiene con Airnergy; hecho corroborado repetitivamente por la investigación y en la práctica. Esto nos lleva a colegir que una terapia con AIRNERGY como complemento tiene mucho sentido. Precisamente el uso local del Stream HS le ha demostrado a muchos que el tratamiento del tinnitus sí es posible. La Terapia Dermovital ofrece alivio y descanso en este cuadro clínico.
Airnergy Stream HS, también puede emplearse en pies, manos, así como en el caso de dolores de la columna vertebral, dolores de cabeza y migrañas, trastornos articulares de la cadera, rodilla, hombro, codo, así como contusiones, esguinces, magulladuras, distensiones y quemaduras. Asimismo ha mostrado buenos resultados en inflamaciones del oído medio y otras patologías del oído, de los senos para-nasales, dolores de muela y mandibulares, así como enfermedades de la piel, trastornos propios de la menstruación, entre otros.
Lunes a primera hora, a las 8:50 de la mañana salía nuestro tren a Hannover, luego transbordo a otro tren en dirección a Oldenburg y finalmente nuevo cambio de tren para llegar cerca de las 13:45 a Wilhelmshaven. A las 14.30 ya nos había recogido Reiner y su esposa Gabrielle, para reunirnos toda la tarde y hablar de varios temas relacionados con las secuencias biophotónicas. Reiner es quien desarrolló el diagnostico a través de una muestra de saliva y la manera de transmitir esas secuencias biphotónicas individuales, personales, a la red celular de la persona correspondiente. Le explicó los resultados del diagnóstico a Christi (posee mínimos desbalances y bloqueos), luego me tomó la muestra a mí, cuyo informe me envió hoy (sigo mejorando…). Luego dedicamos varias horas a nuestro tema, que aparte de ser en alemán era muy técnico y yo ya veía que Christi se dormía…😬, pero no, resistió estoica poniendo cara de interesada activa. Luego fuimos a cenar con ellos, muy rico.
Hoy por la mañana salimos a recorrer y conocer Wilhelmshaven, ciudad de no más de 100.000 habitantes que data desde el siglo XIV. Siempre se ha caracterizado por ser un enclave naval muy importante en Alemania y su puerto es de los más profundos en todo el mundo. Sufrió gran destrucción durante los bombardeos de los aliados durante la II Guerra Mundial, llegando a albergar un subcampo del campo de concentración de Neuengamme.
Wilhemshaven sigue teniendo la importancia portuaria de antaño, siendo la mayor base naval de toda Alemania y produciendo petróleo en parte de su bahía, convirtiéndose en la terminal de importación alemana de petróleo crudo con mayor importancia. También alberga una serie de astilleros y empresas de servicio marítimo en su extenso puerto, el cual recorrimos por agua, en un bote perteneciente al Museo de la Marina, que también visitamos y recorrimos un submarino y pequeños buques de guerra, así como una exposición de la historia naval de Alemania desde el siglo XIX.
Almorzamos riquísimos platos de pescado y paseamos por el borde costero. También pudimos ver atracados y llegando algunos grandes veleros tradicionales, los cuales participarán en una regata que se realiza este próximo fin de semana.
Mañana a la 5:00 AM nos levantamos para iniciar nuestro largo recorrido de regreso a Chile: 7 hrs de tren hasta el aeropuerto de München y de ahí vía Roma a Santiago.
¡Después de un interesante y variado viaje de un mes por Alemania y Noruega, te decimos hasta pronto Europa!
El pronóstico habló de cielo nublado, pero los chubascos nocturnos y matinales nos sorprendieron un poco. Cuando partimos acompañando a Juan Pablo a iniciar la Maratón de Berlín – uno de los seis grandes a nivel mundial – lloviznaba, agüita que acompañó casi toda la carrera, al menos a aquellos que la corrieron en menos de 5 horas (…y al público también). El acceso era un verdadero mar de gente, mezcla de corredores, familiares y amigos así como observadores, hasta que dejamos a Juan Pablo en su lugar de última acreditación y partimos hacia el lugar de la partida. Casi increíble, que camino a la partida nos hayamos encontrado con el gran Iván «Mono» Moreno, el más grande velocista (ademas saltador de largo) que haya tenido Chile, a quien conozco desde que era niño. El «Mono» con sus más de 75 años de edad también correría la maratón, acompañado de una hija y yerno.
¡Tremenda vuelta tuvimos que darnos para llegar al lugar de la partida, llena de seguridad y policías ultrarmados con ametralladoras, ya saben, los malditos atentados! Apenas logramos llegar a ver a las gacelas que finalmente ganaron en un poco más de 2 hrs de carrera, después de realizar más de 5 km de caminata junto a una parte de la marea humana. De ahí fuimos cambiando de lugares para alentar a Juan Pablo y otros chilenos, desplazamientos según plan previo pero que sobre la marcha fue necesario adaptar a las circunstancias, movilizándonos siempre en metro y a pie. Buses y tranvías no operaban, al menos en esas zonas de la ciudad. También tuvimos nuestros pequeños altercados con otras personas del público, pero nada grave. En cada uno de esos puntos pudimos ver a Juan Pablo, así como observar a parte de los millares de participantes, desde los jóvenes pintosos, los viejos y ancianos, los agotados agobiados, participantes en sillas de rueda, los extravagantes, los disfrazados, los sufridos, incluso algunos corredores más regordetes que te hacían pensar que entrenando en serio, uno también podría… Nuestras banderas chilenas ayudaron a que corredores chilenos, mujeres y hombres, nos gritaran «vamos Chile» y de alguna manera sintieran un pedacito de patria y aliento durante la agotadora carrera. Aunque no lo crean, gracias al reloj de Berni que posee una aplicación que permite saber cuánto caminaste, supimos que lo nuestro fueron ni más ni menos unos 15 km. Y bueno, finalmente esperamos a Juan Pablo muy cerca de la meta, venía cansado y supimos después, con calambres desde el km 28, pero resistiendo y pudiendo llegar corriendo y no caminando a la meta.
























Un gran logro para Juan Pablo, que nunca fue corredor, pero su preparación, motivación y tesón lo llevaron a cumplir este sueño. Si pues, hay que tener sueños y luchar por lograrlos, sobre todo si ellos son positivos y no dañan a terceros, sino incluso todo lo contrario. Eso no sólo lo vi hoy en mi hijo, sino en decenas de otras personas de distinta nacionalidad, raza, edad y condición física. Sin duda un gran experiencia como espectador activo.
Les dejo un vídeo que extracta parte de lo que vivimos al seguir la carrera en distintos puntos, así como de JP en la previa, durante y recién después de finalizada la carrera.
Mañana temprano salimos a Wilhelmshaven, para poder reunirme con el máximo experto en el tema de secuencias biophotónicas en Alemania.
En Berlín aún se siguen viendo muchos trabajos de restauración de edificios maltrechos, descuidados por el sistema de la antigua RDA y sus nefastos vestigios de otra de la más penosas partes de la historia de los últimos 100 años de Alemania. Eso me ha llamado la atención cada vez que vine a Berlín la última década y que fue casi anualmente. Una cosa de nunca acabar, un barril casi sin fondo, financiado caso a caso con platas del estado y sobre todo por donaciones de empresas y personas.
Pues bien, a todas esas obras de restauración se suman nuevas obras de una Alemania pujante, a pesar de todos los extras que financia a terceros de manera billonaria. En Berlín ello se nota, cuesta sacar fotos de monumentos sin que aparezca en el espacio fotográfico alguna grúa-pluma u otras maquinarias de construcción. Si a todo lo anterior le sumamos que la capacidad hotelera está copada (anda mucho turista, mucho más allá de los maratonistas), de que además ya empezaron a cerrar calles por los trayectos de la corrida de los 42,5 km, a ratos el tráfico se puede tornar pesado. Ayer circulamos buenas horas en esos buses de «hop on hop off» y lo vivimos (ver «pantallazo» del mapa de obras actuales en la zona central de Berlín).
Nuevamente nos bajamos a ver temas puntuales, pero también un poco de compras y a tomar café por ahí….Caminatas largas no están permitidas, porque ya hay ampollas (Berni y yo por estreno excesivo de zapatillas/zapatos nuevos) por una parte y por otra, el corredor no puede exagerar en largas excursiones peatonales. ¡Para JP la razón principal de su visita es la maratón!
Por este fue un tranquilo día previo a la carrera, paseo por el tradicional mercado libre de la calle 17 de Junio, luego almuerzo cargado a la pasta, mirar partida de mini-maratón para niños (es de 4,2195 km), planificar los puntos de la carrera donde trataremos de ver a JP y definir los correspondiese traslados en Metro. Luego nos fuimos a elongar…😜
Cuando llegué a las 7:30 AM a realizar mis planificados 45 min de «elíptica» al gimnasio del hotel, JP ya concluía su último entrenamiento en la trotadora y Berni ya estaba elongando. Más tarde desayunaríamos juntos, recorreríamos un poco Berlín y partiríamos a la Expo de la Maratón donde desde las 14 hrs JP debía retirar chip, número para la carrera y otras cosillas.
Por ello en la mañana nos dedicamos a algunas visitas de rigor: Alexanderplatz, dónde también aprovechamos subir al Fernsehturm de algo más de 200 m de altura. No había tan buena visibilidad, pero al menos había… Luego recorrimos la zona del Reichstag, Brandenburger Tor, le dimos una mirada a las apoteósicas embajadas de los países de la ocupación y ya era hora de almorzar algo rápido, así es que nos fuimos a un restaurante italiano sencillo que encontramos en el camino. El mesero italiano que en un inicio fue más bien parco, tras deducir que éramos chilenos (¿habrá sido por alguna palabra soez típica chilena?) se transformó y se puso simpático y elocuente, conocía de Viña del Mar y Santiago, al Colo Colo, la Católica, Cobresal, al Wanders, obviamente a Salas y Zamorano. Todo se debía a que tenía una amiga chilena y obviamente, le gustaba el fútbol.
Algo pasado las 2 de la tarde llegamos a la Expo. Mucha gente en la fila para acceder, sobre todo corredores, pero también público general interesado en acompañar a corredores, así como interesados en adquirir indumentaria y accesorios para el «Running», ya que eran 8 pabellones llenos de un cuanto hay alrededor del tema.
Una vez que JP dejó en regla todo lo concerniente a su participación, nos dedicamos a recorrer la Expo y obviamente, fue inevitable que JP se probara algunas novedades.
Finalizamos el día cenando temprano en el restaurante bávaro cercano al hotel, donde nos volvió a atender una polaca que ya lleva 30 años en Berlín, muy simpática y que cariñosamente llamamos «la cara pálida» (ver foto) debido a la blancura de su piel. Mientras cenábamos, una señora mayor se pegó un tremendo costalazo bajando desde el piso superior del restaurante y demoró mucho rato que llegara su marido, además con cara de choreado, mientras la atendían meseros del lugar, incluida nuestra «cara pálida». Gente rara. Algo pasado las 9:00 ya estábamos en nuestras piezas y tras haber caminado su buen poco, la idea era irse temprano a la cama.
Digamos que concluido un desayuno contundente, compensatorio a la escuálida cena de anoche, salimos a liquidar algunos encargos que eran importantes. Tarea casi cumplida.
Luego nos encontramos en el hotel con Berni y Juan Pablo que venían llegando tras un largo vuelo desde Chile. Fuimos a almorzar bávaro y a dar una vuelta. Regreso a unas horitas de Spa, luego un paseo a reconocer el lugar de la llegada de la maratón (que la están armando), cerca de la simbólica Puerta de Brandenburgo. De ahí, a cenar en el mejor restaurante italiano del sector.
A propósito y para no dar la lata más adelante: la Puerta de Brandeburgo (Brandenburger Tor) no es un arco del triunfo o algo parecido, sino una antigua puerta de entrada al nuevo Berlín de la época, así como uno de los principales símbolos tanto de la ciudad como de Alemania. En las cercanías también se encuentran el Reichstag y Potsdamer Platz, a pasos de donde estamos alojados.
Mañana será día de visitas en Berlín, aunque lo tomaremos con calma en cuanto a caminatas, para cuidar al maratonista que el domingo hace su debut internacional.
Aquí me pareció pertinente mostrar este video acerca de la Maratón de Berlín:
Berlín, mantén una Weissbier fría…, al final de la tarde estoy por allá…
Buen viaje vía Estocolmo y llegamos tipo 18:00 hrs a Grand Hyatt Berlin, mismo hotel donde alojaría nuestro hijo Juan Pablo que participa en la Maratón de Berlin, acompañado por su esposa Bernardita.
Lo primero: ¡no…, no fue la Weissbier! Nos fuimos a dar una buena remojada al Spa con piscina y jacuzzi. Para el baño de vapor ya no había tiempo, yo ya no podía esperar por mi cerveza 😊.
Fuimos a uno de los restaurantes del hotel, porque nos tincó. Error, mala tincada: aparte de caro, re-caro, de esos gourmet minimalistas, que yo al menos, ahora con aún más razón como Vikingo abrutado, no logro encontrarles la gracia. Sabroso…., pero el gusto a poco es atroz. Tuve que tomar dos Weissbier, no me quedó otra….
A continuación un reporte sobre un estudio controlado en dos partes mediante mediciones de la variabilidad del ritmo cardiaco (VRC) con respecto a la eficacia de la terapia con oxígeno Airnergy+
Por Prof. Dr. med. Klaus Jung Instituto para Ciencias del Deporte Departamento de Medicina Deportiva Gutenberg Universität Mainz.
Si consideramos que Oslo nunca fue parte del plan Noruega, sino el foco era las Hurtigruten, es decir, la capital noruega era una escala técnica extendida en nuestro retorno a Alemania. Si teníamos suerte con el clima bien, si no, a disfrutar con lo que diera San Pedro.

Después de atracar en Bergen, nos transportaron raudamente junto a otros 30 pasajeros al aeropuerto, para que cada cual se las emplumara hacia su nuevo destino. Nosotros íbamos holgados de tiempo, unas 4 horas, así es que relajados. Lo de relajados duró poco, aún cuando nunca llegamos al estado de alterados. Con este nuevo sistema en que cada cual chequea su maleta sin que haya seres humanos de por medio, salvo quien lo realiza, quedó la tendalada. El sistema se bloqueó y nadie podía chequear sus maletas, de ningún vuelo. Por supuesto no había suficiente personal para reaccionar ante la contingencia. Nos mamamos dos horas de fila, porque para más remate íbamos excedidos en el peso de maletas (algunas compritas …). Finalmente chequearon vuelo tras vuelo a mano, acarrearon las maletas a mano, lo que me extrapoló a mínimo dos décadas atrás. Es decir, cuando estos sistemas fallan, se producen colapsos. Menos mal llegaron las maletas a Oslo y finalmente caímos lona al sobre tipo 22:30 hrs.

Tipo 10:00 AM nos subimos al «Hop On Hop Off» de Oslo y teníamos más o menos claros los destinos prioritarios. En cuanto a clima, el día prometía poco, ya que aparte de nublado soplaba una brisa de esas que no perdonan la falta de capas. Afortunadamente, contra todo pronóstico del tiempo, tipo 14 hrs abrió el cielo y tuvimos una maravillosa tarde soleada.
Me adelanto: en este único día de descubrimiento de Oslo, si me pidieran resumirla en una frase, diría que es «una pequeña ciudad bonita, entretenida y de puerto, bastante ecológica, que puede rebalsar la capacidad de asimilar cultura, ya sea a través sus estatuas, museos, otras intervenciones artísticas urbanas, así como la amabilidad de las personas».

Nuestra primera parada fue el Parque de Vigeland, donde nos centramos en las estatuas. Aunque le dedicamos buen tiempo, como una hora y media, podría haberme quedado más tiempo, pero teníamos programa por delante. Realmente apabullante como esas estatuas llenas de vida, expresión y sentido te llegan…, al menos a mí. En definitiva la tremenda variedad de representaciones humanas, emocionales, que me generaron sentimientos contrastantes que van desde la muerte, la vejez desvalida y la desesperación, con el positivismo derivado de la maternidad, la pareja, el sexo y la familia. Como la vida misma. ¿Será para que lo converse con mi psicóloga? Desgraciadamente, el Museo de Arte Vigeland los lunes permanece cerrado, desde la semana pasada…
Luego nos dirigimos a un sector donde hay otros cuatro museos, de los cuales uno no pudimos visitarlo por la misma razón anterior, es el Marítimo, pero si pudimos visitar el de los Vikingos – bien impresionante -, así como el Museo del Fram que muestra la historia – entre otras – de las exploraciones al polo norte y polo sur realizadas connotados noruegos.
Después de entretenernos viendo un rato la ciudad desde el bus, decidimos bajar en la zona céntrica y visitar parques, el impresionante edificio del Ayuntamiento (me suena mejor que Municipalidad), quizás porque ahí se hace entrega del Premio Nobel de La Paz. De ahí proseguimos, ya con un día soleado, hacia la marina deportiva y en donde también llegan y salen con buena frecuencia los «Metrobarcos» que llevan a personas a sus zonas de residencia, pero que sólo o más fácilmente son accesibles por mar. Esa marina no sólo está plagada de conocidos cafés y restaurantes, sino genera una onda muy especial, entre los turistas y los locales.
La diversidad se huele literalmente y también se observa, desde quien pasa a tu lado trotando, el otro que anda en sus esquíes con ruedas practicando para el invierno cuando se suba a sus esquíes nórdicos, el que se sienta en un café con un libro y se pone audífonos para aislarse auditivamente del entorno, del que choca contigo porque va «whatsappeando» al caminar, las rubias vikingas que parecen muñecas, los inmigrantes de diverso origen hablando en noruego, los que se visten como payasos y nadie se voltea para mirarlos, los que con 18ºC se ponen short porque entran en éxtasis solar…., y así, tantos más, que es un placer observar en silencio sin comentar y sólo procesar. Dentro de ese contexto y un poco antes de regresar a nuestro hotel, nos toca ver a la Reina de Noruega y parte de su familia, salir ultraprotegida desde una recepción de algún edificio que tenía pinta de monárquico. Finalmente nos sentamos un rato en el parque, al sol, luego pasamos por un minimarket para aperarnos de algunas cosas y listo, mañana a mediodía salimos a Berlín vía Estocolmo.
Y…, a todas mis amistades chilenas o quienes se sientan chilenos, les deseo un buen Dieciocho y una saludable semana dieciochera.
Técnicamente hoy es nuestro último día, ya que mañana tipo 14:00 hrs llegamos a Bergen, pero a las 10:00 ya debemos evacuar nuestras cabinas. Desde ayer hemos navegado y navegado, algunas paradas cortas, mientras la única larga de hoy en la mañana muy temprano, nos la dormimos sin arrepentimiento y no salimos a recorrer la ciudad. Ya llevamos 11 días embarcados, todo un récord.

El clima…, a ratos bueno, mayoritariamente nubes y viento frío, chubascos aquí y allá. Nos hemos movido entre la cubierta, simplemente mirando o a veces fotografiando, la cabina que dentro de todo es bien potable y el inevitable comedor; por supuesto escribiendo, leyendo, pero también esto otro, de lo que nadie habla….
¡No es eso.., no sean mal pensados!
Me refería al aburrimiento.

Con el tiempo y en la medida que te acostumbras a tanta belleza natural, pasa a ser normal. Entre otras razones por ello, el aburrimiento es más bien agradable que molesto. Es en alguna medida también el símbolo de nuestra libertad –nuestra excesiva libertad. Uno va aceptando así esos ratos de aburrimiento con un extraño placer y no como un principio filosófico.
Mañana en la noche volamos de Bergen a Oslo. El lunes visitaremos la capital y el martes nos vamos a otra capital, a Berlin, donde estaremos varios días.
Ya casi finalizada esta parte del viaje, donde entre lo uno y lo otro ya sumaremos casi tres semanas fuera, no me queda más que recurrir a Mark Twain, mirando hacia el futuro: «Dentro de veinte años estarás más decepcionado de las cosas que no hiciste que de las que hiciste. Así que desata amarras y navega alejándote de los puertos conocidos. Aprovecha los vientos alisios en tus velas. Explora. Sueña. Descubre”.
Aquí las fotos:
Y bueno…, tipo 17:30 de ayer llegamos a una de las tantas islas de Lofoten. Por la novedad, habíamos decidido participar de una excursión exigente en su ascenso, la cual se realizaría vespertinamente y el regreso ya con cierto grado de oscuridad. Así como había estado el día, se previa un cielo relativamente despejado. Así mismo sucedió: después de un ascenso extenuante para mis pulmones (pero seguimos mejorando), una muy linda vista desde la cumbre del cerro que habíamos subido, mientras el cielo ya mostraba una gran transparencia.
El descenso era más largo, ya que concluía en otro lugar a los pies de cerro, donde nos esperaba el bus con el que proseguiríamos por otras dos islas hasta el puerto siguiente, donde conectaríamos con el barco que seguía avanzando en su caleteo en Lofoten. Ya oscuro y en el bus, la guía, una joven alemana de München (he ido descubriendo, que llamo «joven» a toda aquella persona que sea o parezca menor de 44…) nos avisaba que se insinuaban vistas de Aurora Boreal.
A la primera no vi nada, luego las fui viendo, hasta que estábamos frente a un concierto luminoso en el cielo mientras rodábamos a 60 km/h por un camino rural noruego, lleno de fiordos y acantilados. De pronto la guía nos informa que haríamos una parada de 5 minutos, para observar y para las fotos, pero que no podíamos extendernos porque el barco nos esperaba. Lo que les diga es poco. No es sólo allá al fondo a lo lejos en el Norte, tienes vistas atrás, adelante, ambos lados, arriba, cambiantes, a ratos fantasmagóricas. Preponderantemente se ven blancas, lo que se debe a que a diferencia de una máquina fotográfica, nuestro tiempo de apertura con los ojos es menor. Luego se ven los verdes, rara vez los demás colores ya que nuestro ojo no los capta tan claramente y la fotografía sí. Esto lo explicó la alemancita.
Cuando regresamos al barco, rápida ducha y a cubierta, para poder maravillarnos hasta pasado la medianoche de este espectáculo, que con esa nitidez no se ve tan seguido en esta época del año. Las fotos no dan cuenta de lo que es y disculpen, la calidad de las fotos de celular (el mío sólo puedo llevarlo hasta 800 ISO y requería 1.200, entre otros). Christi captó buenas fotos con su súpermáquina (ahí van algunas fotos sacadas a la pantalla de la súpermaquina).
¡Qué suerte tuvimos de haberlo presenciado!
¿Qué tal el día que nos tocó para navegar?
Estos son parte de los trayectos que a la ida hicimos de noche. Las imágenes hablan por sí solas, ya que hoy nos tocó un día maravilloso de pura navegación. Ya van a ser las 16 hrs, quizás aún agregue una que otra foto, pero pronto debemos prepararnos para una excursión vespertina- nocturna con un buen grado de exigencia…; al menos así dicen los de las «Expeditions». Regresamos de noche, tarde, es un hecho. Ya les contaré…
Mientras tanto, disfruten estos parajes:

4:30 AM abrí un ojo, antes de que sonara el despertador del celular. Como perdí la práctica de usar despertador y por ende apagarlo antes de que haga su estruendo, obviamente sonó 15 minutos después, cuando ya estábamos casi vestidos y listos para partir a tomar un desayuno escuálido y temporal, para emprender el camino hacia el Nothkapp (Cabo Norte).
La mala noticia: llovía, no muy fuerte pero ello nos quitaría visibilidad. Por otro lado pensé: «si no vas a tener la visibilidad, tendrás un toque del rigor climático». El Cabo Norte se encuentra en la isla pesquera de Magerøya, todo ello también en la provincia de Finnmark, que ya estamos visitando algunos días. Este es el punto más septentrional de Europa.
A pesar de la lluvia intermitente, en una hora de viaje desde Honningsvåg donde nos subimos a un bus en el puerto a las 5:30 AM (ya estaba bastante claro) junto a otros 15 madrugadores, igual pudimos disfrutar de un bonito paisaje por su naturaleza, ya pudimos ver algunos renos en el camino, y una de los sustentos de los noruegos: los secaderos de bacalao a plena intemperie. Por supuesto nos sacamos las fotos ícono junto a un globo construido en 1978, emplazado en la latitud 71º 10′ 21”., aunque llovía bastante fuerte cuando llegamos allá. Recorrimos el lugar, emplazado en una gran meseta de más de 300 m de altura, vimos un documental corto del lugar, tomamos un desayuno más contundente y ya está, no había mucho más que ver y hacer, menos con el tiempo como estaba.
Durante todo el viaje nos relataron historias de lo estratégica que fue esta zona en la Segunda Guerra Mundial, de los campos con prisioneros rusos y de la destrucción ocasionada por los soldados alemanes que en esa región quemaron casi toda la poca infraestructura y casas existentes. Aprendí, reconozco. De lo que aprendí aún más, fue acerca de los saami, los indígenas blancos en Noruega (en realidad, están en todo el norte escandinavo agarrando incluso algo de Rusia).
Podría relatarles bastante acerca de los saami, pero me limitaré a que este pueblo se estableció en estas tierras mucho antes de que se establecieran las fronteras entre los países. Aunque el pueblo noruego también tiene una historia larga en algunas partes de este territorio, solamente el pueblo saami está reconocido como pueblo originario ante los tratados internacionales. Hoy día, aunque aún existen saamis que trabajan con renos, la mayoría de ellos se dedica a otras actividades tanto en el campo como en la ciudad. Esto es consecuencia de los procesos de urbanización, industrialización, modernización y de cambios generales que ha sufrido la sociedad. Además, el territorio para pastar ha disminuido, provocando que menos gente se involucre en la ganadería de reno. Sin embargo, existe una gran consciencia y un deseo de mantener la identidad saami a través de estudios de idioma, creación de artesanías y la preservación de otros conocimientos tradicionales.
De hecho, una vez que dejamos el Cabo Norte e iniciamos nuestro recorrido de casi 4 horas hasta llegar a Hammerfest, la ciudad más septentrional del mundo, donde volveríamos a embarcarnos, recorrimos extensas zonas que a lo largo de la historia de los últimos 1.200 a 1.300 años fueron habitadas por el pueblo saami y los vikingos; mucho tiempo después por aquellos que hoy llamamos noruegos. Para abandonar la isla de Magerøya, pasaríamos por un túnel subacuático de casi 7 km de largo y hasta 212 m bajo el nivel del mar, para cruzar a tierra firme. En ese recorrer, el clima fue mejorando un poco y el sol se dejó ver a ratos. Aparte de lindos paisajes, vimos muchos renos en el camino y en verdad, al final, se compuso el día que había partido muy húmedo y gris. Ahora ya vamos navegando nuevamente entre maravillosos fiordos, enfilándolos poco a poco hacia el sur, con un cielo donde el azul parece intentar ser dominante.
Tormentosa noche de navegación desde Mehamn a Kirkenes (ver imagen de nuestra ruta) y el barco fue una verdadera cocktailera durante toda la noche. En la tarde ya había empezado a moverse más de lo habitual. Kirkenes es nuestra última estación para comenzar a deshacer el camino de regreso, claro está, con otras paradas. Nosotros tenemos nuestro secreto homeopático para prevenir el mareo a bordo. Funcionó de nuevo, a pesar del bailoteado andar.

Al llegar hacía frío, pero no parecía que fuera a llover. El viento si se dejaba notar de manera perforante. Teníamos una excursión sencilla alrededor de la península, que está a solo 10 km de la frontera rusa. Realizamos una linda caminata para conocer el entorno, con fiordos de mucho menor altura en los alrededores.
Una parada breve en la ciudad de Vardø, la ciudad más oriental de Noruega que se encuentra en la isla Vardøya y está conectada por un túnel subterráneo con tierra firme. Cerca del ocaso pasamos por Båtsfjord, poblado protegido por el fiordo de igual nombre y es uno de los mayores centros de la pesca de Noruega.
Hoy nos tuvimos que ir a dormir temprano, ya que mañana madrugamos. Buenas noches.😴
Estaba anunciado que el clima empeoraría. Cuando calamos en Honningsvåg llovía fuerte, a ratos agua-nieve y la temperatura había descendido notoriamente. Estamos finalizando el verano, pero aquí, otra cosa mariposa.
Nuestra excursión de ascenso se tuvo que cancelar, así es que decidimos realizar un paseo por este poblado de unos 4.000 habitantes, a pesar de la inclemencia del tiempo. Lo primero que hicimos, fue resguardarnos en el North Cape Museum. Modesto pero simpático. Posteriormente nos resguardamos en un «Ice Bar» que justo ayer había terminado la temporada que retomarían en marzo. Contiguo tenían una tienda de souvenirs, así es que ahí matamos otro tanto el tiempo y terminamos en una animada charla con la dueña, una española, cuyo marido encontraba a Chile el país más bonito del mundo e iba de expediciones a nuestra Patagonia varias veces por año. Curioso las personas que uno se puede topar en estos viajes. Claro…, debes ser sociable y de fácil conversación en el idioma que venga.
Ya había aflojado algo la lluvia, así es que en un rato recorrimos lo relevante del poblado, empalados por el viento helado y húmedo, para regresar al barco a dormir una buena siesta, mientras bajo un leve temporal donde navegaremos hasta mañana AM hasta alcanzar nuestro próximo destino (el barco sí hace algunas paradas de carga y descarga). Ojalá mañana mejore el tiempo…
Claramente bajó la temperatura y el cielo a ratos bien nublado, también parcialmente despejado. Cambiante. Sin embargo había buena visibilidad. Al despertar estábamos dejando atrás el puerto de Harstad, rumbo a Finnsness. Después de un extendido desayuno, salimos a cubierta, pero debimos buscar resguardo en sus rincones, donde nos llegara un poco de sol y pudiésemos protegernos de un fortísimo viento helado. La temperatura bordeaba los 8ºC.
Cerca de las 11:00 arribamos a Finnsnes , la parada era corta, pero de pavos casi nos deja el barco, ya que no revisamos ni miramos el horario de regreso y confiamos en la info de la camarera. Ni les digo con la cara de Vikingos enojados que nos miraron al abrir nuevamente la puerta ya cerrada (menos mal la rampa aún no la habían subido). «Ni modo» como dirían mis amigos mexicanos. De este pueblo de casi 5.000 habitantes vale la pena mencionar que se localiza en tierra firme, a través del estrecho de Gisundet y en frente de la isla de Senja. El conocido Puente de Gisund conecta Finnsnes a las urbanizaciones de Silsand y Laukhella en Senja. Tras la vergüenza y el frío imperante en cubierta, nos fondeamos un rato en nuestra cabina, mientras nuestro barco se enfilaba rumbo a la ciudad de Trømso.
Un poco antes de llegar a Trømso, cruzamos el Rystraumen, una corriente de marea en el fiordo Kvaløya que la divide esta isla del continente.
Después de almorzar partimos con un grupo hacia las afueras de ciudad, para visitar un centro de entrenamiento y de turismo aventura Tromsø Villmarkssenter, que en la época que hay nieve también ofrece excursiones en trineo tirado por perros, los Alaskan Husky. Esa es su especialidad. Poseen 300 perros en total, algo más de 100 en el lugar que visitamos. La dueña ha participado entre otros en la carrera de los 1.800 km en Alaska: The Iditarod. Muy entretenida visita. Hice un vídeo corto con las fotos. Algo más acerca de los Alaska Husky: no existen características de pedigrí, de hecho no poseen, sino de propósito: tirar trineos. Fueron creados para este fin a través de un cruce de razas, entre otras el Husky Siberiano, Border Collie, Irish Setter y Pointer.
Cerca de las 22:30 debemos llegar a Skjervøy, donde ya estamos en el Paralelo 70N, pasadito…. Mañana: parece que nos espera lluvia, al menos a ratos.
Lo prometido, la segunda parte de ayer:
Antes de contarles de nuestra salida nocturna, redondeo un poco la info del lugar en el que nos encontramos: son las Islas Lofoten, un archipiélago por supuesto situado por encima del Círculo Polar Ártico. Consta de unas 2000 islas -si se considera islas cualquier tipo de tamaño- aunque siete són las más importantes: Austvågøy, Gimsøy, Vestvågøy, Flakstadøy, Moskenesøy, Vaerøy y Røst. Su ubicación es entre los paralelos 67 y 68 de latitud norte y son conocidas por su gran belleza natural.
En nuestro recorrido en bus desde el puerto al poblado de Borg que está en la isla de Vestvågøy, pudimos apreciar esa belleza que posee similitudes con ciertas zonas del recorrido de nuestra Carretera Austral en Chile (apreciación subjetiva, por supuesto). El clima de las Islas Lofoten es bastante templado, si consideramos la latitud a la que se encuentran. Ello se debe a la corriente del golfo. De hecho, las islas de Rost y Vaeroy son los lugares más septentrionales del mundo donde la temperatura media está por encima de los 0º grados centígrados. El sol de medianoche se puede observar dede fines de mayo hasta mediados de julio, y en invierno las auroras boreales hacen su aparición en escena de manera masiva. Todo lo anterior y más (como p.ej. curiosidades acerca del Bacalao) lo aprendí del guía que iba en nuestro bus…, no que yo sea tan erudito y experto vikingo.


Éramos unas 20 personas que nos habíamos inscrito para visitar el Museo Vikingo de Lofotr. De hecho, es un museo viviente en su ambientación, la cena que te sirven, los personajes vikingos que son caracterizados durante la cena y representan a los acaudalados dueños de casa vikingos y sus esclavos sirvientes. Este museo es considerado uno de los más importantes en lo que a cultura vikinga se refiere. Fue creado al descubrirse el mayor edificio vikingo encontrado en la actualidad, que posee una estructura de 83 m de largo y 15 m de ancho y se construyó aproximadamente en el 500 d.c. En ella vivieron grupos de entre 50 y 80 personas. Es difícil la fotografía durante la cena, ya que está ambientado a la luz de la vela, tal como era otrora. Respecto al menú, muy sabroso pero típico: cordero con poca grasa, algunas verduras cocidas, pan con mantequilla riquísimo y un abundante brebaje alcohólico en base a miel bastante cabezón… Curioso, los vikingos no usaban el tenedor, así es que había que arreglárselas con cuchillo y cuchara no más.
Finalizada la cena, se podía recorrer la Casa-Museo y fotografiar libremente, incluso tocar algunos elementos. Fue divertido…, mientras danzábamos en circulo tomados de la mano alrededor de la hoguera, por un lado tenía de la mano a Christi y por la otra a uno de los personajes caracterizados, quien al descubrir que murmurábamos en español entre nosotros, se evidenció como mexicana. Luego conversamos un rato con ella acerca de cómo había ido a parar a esos lares. Así con las interesantes historias de vida…, no dejan de sorprender. La pasamos muy bien y también aprendimos un poco más acerca de los Vikingos y sus costumbres.
El reporte del día de hoy se dividirá en diurno y nocturno. Aquí sólo va el diurno, el que escribo «entremedio» antes que tenga que prepararme para la «chuchoca» nocturna.

Seguimos navegando entre fiordos y en la mañana de hoy empezaron a aparecer cerros más altos con sus picachos y nieves, que supongo son del tipo eternas, todo ello, mientras nos acercamos al poblado de Ørnes. Tras una corta detención sin bajada al poblado, en la cubierta superior se realizó una al parecer tradicional ceremonia, más «show» que otra cosa pero igual simpático, para pedirle al Dios de los Marinos, que de aquí en adelante nos protegiera, ya que habíamos ingresado al Círculo Polar Ártico. Aparte de recibir un baño de hielo por el interior de nuestra vestimenta (voluntariamente), nos dieron un vino dulce como recompensa.
Después de ello proseguimos norteando con lindas vistas y un cambio notorio del paisaje y vegetación, para alcanzar un poco antes de mediodía la ciudad de Bodø. En un día luminoso como el que nuevamente nos regaló natura, pudimos apreciar sus escarpados picos de montaña y abiertos, así como distantes cielos. La cordillera Børvasstindan es muy llamativa. Bodø también cuenta con el mayor número de águilas marina de cola blanca de todo el mundo, por lo que, a menudo, se conoce a la ciudad como la capital de las águilas marinas. Nosotros vimos sólo unas pocas, pero íbamos a alta velocidad.
Aquí ya nos encontramos en el Paralelo 67N. Para quienes lean y son del hemisferio sur, el Paralelo 67S ya corresponde al inicio de la Antártida, para que se hagan una idea donde andamos metidos.
Bien, en Bodø nos subimos a unos botes tipo Zodiac de alta velocidad, para partir a una travesía a velocidades de hasta 30 Nudos. Me adelanto: de la travesía realicé un vídeo de casi 9 minutos, compaginado de 10 vídeos cortos que saqué con mi celular LG antiguo y que me ha acompañado en los últimos viajes. No está editado, así es que los chascarros también aparecen.
A nosotros y otros 25 valientes nos subieron en tres de estos botes, bien empaquetados y protegidos, ya que nos dirigiríamos a visitar donde vive una bestia que se despierta cada seis horas con el cambio de la marea. Un poder tan terrorífico y terrible que puede acabar con cualquiera, sobre todo cuando con la luna llena la corriente es más brutal. Nosotros habíamos tenido luna llena dos noches atrás, así es que se confirmaba que las corrientes bordearían los 12 Nudos (lo máximo medido es de unos 20 Nudos). Se trata del estrecho de Saltstraumen, que tiene las corrientes más fuertes del planeta, capaz de enviar 400 millones de metros cúbicos de agua a través de un brazo de mar de 1,9 km de largo y 150 metros de ancho. En la historia reciente la corriente ha terminado con la vida de 60 personas. Los remolinos y las rocas forman parte de la leyenda de Saltstraumen.
Después de 2 horas de navegación en estos botes rápidos, llegamos casi justo para el zarpe de nuestro barco, el que ahora se dirige más al norte, para llegar en unas tres horas (falta una mientras escribo) a la ciudad de Svolvaer en el Paralelo 68N.
Mañana les cuento cómo estuvo «la nocturna».
Navegamos toda la noche, pero sin zangoloteo. Hoy fue un día relativamente tranquilo, aunque para estándares de vacaciones madrugamos a la 7:00 AM, a desayunar y de ahí directo a una excursión por un bosque que se empina en un fiordo en el sector de la ciudad de Trondheim. El día estaba bueno, parcial soleado pero fresco, unos 16ºC. Éramos seis personas más dos guías y esta vez, el grado de dificultad era notoriamente menor que ayer, aunque igual un francés bueno para el cigarrillo quedó a medio camino. La excursión era a través del bosque hacia un mirador, lo que a ritmo pausado se lograba en una hora y tanto… La vista muy buena, en especial con un día lleno de luminosidad como el de hoy. Aparte de la pareja francesa, iba otra pareja como de nuestra edad, australianos de Sydney, quienes en Marzo habían iniciado un viaje de un año alrededor del mundo. ¡Adivinen dónde partió su viaje!
Al final, una pasada rápida por la ciudad a fotografiar la Catedral (rara obsesión turística esa…) y de regreso al barco, ya que seguíamos camino a las 12:00 en punto. Navegamos toda la tarde y lo haremos toda la noche, para llegar al siguiente destino, ya bastante más al norte, donde mañana nos espera un «ufff» que ya les relataré más adelante.
Pues bien, ello nos dio tiempo y calma para fotografiar parte de lo que encontramos en el camino, no sólo paisajes soñados, sino también faros en el medio del agua (debido a roqueríos o islotes levemente sumergidos), el estrecho paso de Stokksundet, así como una puesta de sol con la que me ensañé a punta de fotos con el celular.
Cuando son las 23:00 hrs y yo acostado escribiendo estas líneas, recibimos la info por alto parlante que se podía ver la aurora boreal. Salimos. Aparte de una luna cuasi llena jugando a las escondidas entre nubarrones amenazantes de lluvia, nada de aurora boreal como para foto o un «guau». Además, en cubierta el viento calaba los huesos.
Inspirado en Orson Wells y condimentado con mi propia salsa: «Nacemos solos, vivimos solos, morimos solos. Solo con nuestro amor y nuestra amistad podemos crear la ilusión del momento de que no estamos solos. Sin embargo, cuando encuentras extremos en el contacto con la naturaleza, ya sea que ella te los imponga como lo es en terremotos o huracanes, o bien, que tú te los impongas como desafío dentro de las reglas que natura finalmente siempre impone, también estarás solo, pero sin ilusiones, enfrentando a tu propia realidad y consciencia».
Con ello inicio mi reporte de hoy y más adelante entenderán la razón. Anoche habíamos sido osados y contratamos casi para cada día, un total de nueve excursiones de alto nivel de exigencia. Debía motivar a Christi…, yo tenía y tengo mi propia agenda respecto de las excursiones.
Olvidé comentar, que en este crucero «Fiordano» las nacionalidades en número de participantes primeramente es es de noruegos, luego otros escandinavos, alemanes, ingleses y otros del Reino Unido, unos pocos franceses y el resto algunos exóticos como nosotros. Las edades, al ojo: 25% menores que nosotros, 25% como nosotros y un 50% mayores.
Dormimos bastante bien en nuestro buen camarote, tiene detalles, pero son más bien de viejos jodidos que reales. Después de desayunar, subimos a cubierta para presenciar la entrada hacia el sector del fiordo Hjørundfjord. Sin duda muy «ensimismaste».
Cuando leí los pormenores de la excursión de hoy me pareció exigente, pero viable, de tincada. Partimos con dos mujeres guías, una de unos 50 años de edad y la otra debe haber pasado los 60 pero no se le notaba, ya que escalaba como gato montés. Después de una aproximación de 1,5 km aprox., se iniciaba una escalada, sí, una escalada por medio de un bosque de pinos y abedules, de un total de 3 km y una inclinación que oscilaba entre 45º y 60º . No sólo era eso, en muchas partes embarrado y resbaloso, otras menos por unas escaleras de piedra que insertaron de manera natural en este y otros lugares de Trekking unos Sherpas traídos del Himalaya. Esas escaleras son sólo para puentear en los sectores demasiado difíciles.
Pues bien, ahí iba con el primero de nueve de mis desafíos: llegar a la cima. Una primera prueba de fuego para mis pulmones en proceso de recuperación, para mi estado físico deteriorado por la larga inactividad física, los corticoides y la gula puntual. Por supuesto, también un gran desafío para mi mente. Hasta un tercio de la subida me mantuve en el grupo, pero jadeaba como un perro que había corrido la maratón. El cucharón, impeque. Informé a una de las guías de mis limitaciones y le propuse que el grupo siguiera a su ritmo y no me esperara, que yo llegaría arriba, pero a mi ritmo, un tanto más lento. Christi aperró y se sumó al grupo, que eran puros trekkeros avezados de diversas edades. Llegó fundida, pero junto al grupo. Yo debo haber llegado 10 a 15 minutos después, con desafío cumplido, pero estoy hecho pebre. Ya veremos mañana…, que en teoría es un grado de dificultad algo menor. Pero el sábado…..uff.
Bien, una vez lograda la cima de ese cerro empinado, la recompensa es tremenda, ya que la vista es espectacular. Las fotos hablarán por su propia cuenta.
Después de darnos un merecido duchazo, esperamos en cubierta nuestra corta pasada por Ålesund, ciudad edificada sobre siete islas de la costa oeste de Noruega. Durante las décadas de 1950 y 1960 fue uno de los principales puertos pesqueros de arenque. La leyenda cuenta que Gangerolf, más conocido como Rollón, fundador de la dinastía de los duques de Normandía en el Siglo X, provenía de Gisele, al noroeste de Ålesund.
Ahora casi listos para cenar y de ahí a cargar energías para mañana.
Partimos tarde el recorrido de la ciudad de Bergen, ya que temprano en la mañana aún llovía bastante. Ahí aprendimos que llueve en promedio 230 días por año y el 2016 batieron récord con 300 días. También tienen una marca mundial en días seguidos de lluvia sin parar: 89. ¿No será mucho? Así las cosas con la humedad de Bergen…
El hecho es que tipo 11.00 y bien desayunados, partimos a recorrer esta ciudad que hasta ahora, no era parte relevante de mi conocimiento. Al inicio del recorrido seguía nubleque, pero sin lluvia. Después el sol se dejaba mostrar a ratos, como esa campesina vergonzosa pero íntimamente osada, coquetea con su amor secreto.
A pesar de ello, buena luminosidad para una ciudad que en verdad, es muy atractiva. Es mucho más cosmopolita de lo que pudiese esperarse para una ciudad de 250.000 habitantes. El puerto seguramente juega un rol en ello. Las fotos hablarán por si solas de la arquitectura de la ciudad, que es muy llamativa (véanlas con calma y traten de extrapolarse…). Y las personas…., nada de frías para ser unos neo-vikingos. Por el contrario, la gente es extremadamente gentil y servicial (pero no arrastrados o hipócritamente serviles como suele verse en otras latitudes y longitudes). Las personas se toman el tiempo con las personas, valga la redundancia, sobre todo con individuos como nosotros que hacemos demasiadas preguntas. Quizás los santiaguinos fuimos alguna vez así, cuando Las Condes aún era un pueblito, digo, «como queremos en Chile cuando un amigo es forastero». Aquí lo practican y bien, en Santiago claramente es parte de la historia. Pero para no ser injustos, en Chile quedan ciudades y poblados gentiles…, menos mal.
Les dejaré un solo ejemplo de lo que digo de estos noruegos de Bergen: cuando partimos a realizar el «check in» al barco con bastante anticipación, lo hicimos a pie, eran como 20 minutos acarreando maletas. Cuento corto, nos perdimos. Una mujer joven, de unos 35 a 40 años de edad que nos vio vagando con cara de despistados y arrastrando maletas en un lugar «nada que ver» del puerto, se nos acercó y finalmente se compadeció: nos llevó en su auto al embarcadero correcto.
Como estos relatos no siempre los lleno de datos acerca de cuales lugares visitar, los invito a visitar y descubrir Bergen si andan por Escandinivia. No se van a arrepentir.
Por supuesto y como buen puerto, es un país con cultura de consumo de pescados y mariscos, lo que obviamente fue nuestro almuerzo: Christi un extraordinario doblete de salmón y bacalao, mientras yo, no resistí evitar una tremenda tentación que no pretendo describir, ya que las fotos son auto-explicativas. En todo caso, muy sabroso y conversado a ratos con una muchacha catalana que viene en los veranos a ganarse buenos Euros.
El crucero por los fiordos noruegos:
Nosotros optamos por realizar «The Rountrip Cruise» de un total de 12 días, realizado con la empresa noruega Hurtingruten.
Ahora ya les escribo embarcado, es de noche, se bambolea un poco la cosa arriba de este genial barco, pero todo bien hasta ahora. Dentro de lo posible, les iré contando de nuestra caleteo por los fiordos y las excursiones que realizaremos.
Después de buenas reuniones de trabajo ayer lunes en Köln, Binca y Norbert nos acompañaron a despedirnos al aeropuerto de Düsseldorf, de donde saldríamos rumbo a Oslo.
Ya era cerca de las 22:30 cuando llegamos al hotel en Oslo, un edificio antiguo en El Centro de la ciudad, casi junto al Teatro Nacional. Lo malo…., el ascensor no funcionaba y tuvimos que acarrear las maletas hasta el cuarto piso 😓 Los pisos eran unas largas y antiguas escaleras con dos descansos entre medio..., eternas… Al menos, quemamos las calorías de la cena del avión…😉
Tras dormir hasta un poco más tarde y bien desayunados, hoy a mediodía nos subimos por 7 horas al tren a Bergen, en donde el miércoles en la noche nos embarcamos por 12 días a recorrer fiordos noruegos. Desgraciadamente nos llovió durante las siete horas del viaje en tren. El que se supone es uno de los trayectos en tren más bonitos que existen, literalmente se fue al agua. Ello no le quitó la hermosura, sino sólo la opacó un tanto. A medida que íbamos caleteando a buena velocidad de un pueblo a otro, iban apareciendo distintos paisajes, temperaturas y la altura osciló entre 0 y 1200 y tantos metros. Pasas del verde de las montañas llenas de pinos nativos al tono «café con leche» de tierras secas y con poca agua, así como pasando por preciosos paisajes con nieves eternas.
Como no falta con quien conversar, entablamos una amena charla con quienes iban al frente nuestro, al otro lado de la mesa: una pareja de unos 70 años de edad, daneses, que hasta el día de hoy se bañan en invierno y verano en el mar gélido, como ayuda para conservar la salud (eso me impresionó). Cuando el tren se disponía a partir, a último momento entra una familia turca de unas 20 personas de todas las edades y desorganizados al por mayor. Hasta que lograron guardar las 20 maletas, pudimos regocijarnos de observar lo que es la antítesis de una buena gestión de manejo de un familión con maletas, maletines, bolsos, entre otros. Obviamente el volumen, el despelote, el eterno movimiento podría haber sido irritante, pero si lo tomas con humor, es como ir a la comedia gratis. Tras media hora lo habían logrado…Daneses y algunos noruegos que iban en nuestro mismo carro, observaban respetuosamente estupefactos (los latinos estamos más curtidos…).
Sin mayores contratiempos, llegamos puntuales a Bergen. Espero que la lluvia vaya amainando para mañana que recorreremos un poco la ciudad, ya que tipo 18:00 hrs ya podemos hacer el «check in» en el barco que nos llevará a los fiordos.
Muy buena entrevista de Jorge Hevia en el Programa Conectados, de la señal internacional de TVN, así como la oportunidad de poder mostrar – en mi propio caso real – un camino de sanación aún demasiado desconocido. Son 30 minutos, en donde Jorge en verdad me saca trote en la elocuencia.
No dejen de visitar las secciones de mis temas de «Salud» en esta página web, que detallan información acerca de los tratamientos, así como el el testimonio que complementa este vídeo y que titulé Clavo Oxidado y la Biophotonica
Hoy domingo, partimos a otra cosa mariposa, pero saliendo pasado las 11:00 AM tras un desayuno de unas dos horas bien conversando: primero Monschau, un pequeño poblado bastante turístico en la región de Eifel, a unos 70 km de Köln. Realmente muy lindo y buen ambiente. El recorrer esas callecitas, casi hacen sentirte en otro siglo.

De ahí seguimos a Aachen (conocida como Aquisgrán en español), una ciudad maravillosa, artística y gran onda. Se sumó que había una exposición de arte urbano que congregaba a muchas personas, y el ambiente, buena onda y la expresión estaban como suspendidos cálidamente en el aire. A mí no me gusta visitar iglesias y catedrales, tampoco me impresionan con su derroche de dinero, pero este Domo de Aachen es único en lo que me ha tocado ver. Es espectacular, pero a la vez emana calidez.

Regresamos a tomar unas cervezas en un Biergarten a los pies del edificio de nuestros amigos. Posteriormente, una rica cena preparada por Binca, mientras veíamos en vivo la final de la Copa Europea de Voleibol, donde Rusia le ganó muy estrechamente 3:2 a Alemania.
La próxima visita a Alemania y a Binca y Norbert, nos debiera llevar a un visita conjunta a Dresden, ya que ella es de allá, y es una de las ciudades más elegantes y bonitas de Alemania. Que mejor que guiados por una conocedora.
Concluyo este reporte, salvo sorpresas o adicionales que puedan surgir mañana lunes, con un profundo agradecimiento de tener tan buenos amigos como Binca y Norbert. Son un lujo.

Como era de esperar, con nuestros queridos amigos Sabine («Binca») y Norbert a quienes visitamos en Köln, ciudad que esta vez no recorrimos porque la conocemos bastante de visitas anteriores, no sólo nos esperaban largas y profundas conversaciones acerca de esencias de la vida, tanto en lo bueno, lo menos bueno y por supuesto del cómo enfrentar diversas situaciones más o menos complejas del presente. Pero no crean que se trató de puras conversaciones profundas, también sabemos reír y construir para adelante. También soñar un poco, pero con los pies en la tierra, yo quizás el más soñador de los cuatro…
Como siempre, con Norbert nos gusta probar sabores nuevos y el primer día, a la vena, fue necesario pasar por un amplio repertorio de degustaciones.

Binca y Norbert son de esos amigos comprometidos, que sabiendo que pasaríamos a verlos sólo este fin de semana, se la jugaron completamente, dedicación absoluta a compartir con nosotros, con una cocina riquísima preparada por ellos, nos brindaron mucho cariño y afecto, más del que nosotros pudimos entregarles a pesar de esforzarnos. Asimismo nos llevaron a dos espectaculares paseos, distintos, durante los cuales seguimos compartiendo intensamente.
Mañana lunes yo trabajo hasta algo después de hora de almuerzo y de ahí ellos nos llevan al aeropuerto en Düsseldorf, de donde partimos a Oslo cerca del anochecer.
Pero ahora algunas palabras al primero de los paseos:
El sábado partimos a la Kokerei Zollverein en la ciudad de Essen, un monumento industrial alemán y para la UNESCO un patrimonio de la humanidad, correspondiente a un complejo industrial de la mina de carbón del mismo nombre. La primera mina de carbón en el lugar fue fundada en 1847, su vida extractiva va desde 1851 hasta el 23 de diciembre de 1986. Durante décadas empezando a finales de los años cincuenta, las dos partes del sitio, la mina de carbón Zollverein y la fábrica de coque Zollverein (construida entre 1957 y 1961, cerrada el 30 de junio de 1993), estuvieron entre las más grandes de su clase en Europa. El pozo 12, construido en estilo Bauhaus, fue abierto en 1932 y está considerado una obra maestra arquitectónica y técnica, la reputación ganada como la mina de carbón más hermosa del mundo.
Hay que recordar, que el carbón y coque fueron unos de los pilares de la reconstrucción económica y social de la Alemania de posguerra. Las fotos que compartiré pretenden mostrar lo más representativo que pudimos ver en más de 4 horas de visita, como un monumento así se reinserta en el entorno y cómo se facilita y a la vez cuida para hacerlo accesible a las personas de hoy y del futuro.
Para agrandar, click en la foto de interés:
Buen vuelo a München vía Roma.
En los años ’80, nos trasladamos de Santiago a esta magnífica ciudad, quizás una de las mejores para vivir en el mundo gracias a su enorme oferta de espacios naturales dentro y cercanos a la ciudad, cosmopolita, tremenda oferta cultural, deportiva y culinaria, epicentro cervecero, bien cuidada, limpia, así como llena de espacios que te sorprendes cada vez que vas. Pero a la vez, también conserva ese toque pueblerino, del bávaro más campestre, de mecha corta, a veces más rústico, pero a la vez querendón y de mucho sentido del humor.
Vivimos en München en el mismo lugar y departamento desde 1984 hasta comienzos de 1988, hasta que fuimos trasladados a Ciudad de México por la empresa multinacional en la cual yo trabajaba. Si bien yo ya había vuelto, Christi no lo hacía prácticamente por 30 años. La idea era visitar algunos de esos lugares que nos llevarán a los recuerdos de aquella época, cuando Cristóbal y Juan Pablo eran unos porotos chicos de 4 y 2 años de edad cuando llegamos, mientras Sebastián nació en México pero fue concebido en München.
Fotos Borstei (click en imagen de interés para agrandar):







Gracias a que mi primer año en Alemania jugué voleibol semi-profesional, pudimos acceder a un departamento muy grande en un condominio antiguo de valor histórico, la «Borstei» contiguo al parque olímpico, que era como el jardín grande de nuestra casa. Así es que lo primero, fue volver a ese condominio, que evidentemente está muy bien conservado, lleno de esculturas y espacios arquitectónicos que nos volvieron a sorprender y encantar. De ahí al parque olímpico, majestuoso, imponente, limpio, lleno de recuerdos de los innumerables paseos tanto de verano como de invierno cargado a la nieve, en que llevábamos a los niños en un trineo para poder avanzar más rápido. Aquí veníamos no sólo a pasear, sino a bañarnos con los niños en la piscina olímpica, a ver partidos del Bayern München en el estadio olímpico, a alimentar a los patos y cisnes (lo que hoy está prohibido). Obviamente subimos al Olympiaturm. Terminamos el día visitando «El Centro», lo que es la zona que va del Marienplatz al Karlsplatz, con todo su encanto, ambiente y majestuosidad. Ese día, hacía un sol radiante y unos 32ºC, ad-hoc a la calidez que sentimos con el reencuentro de esos espacios.









Ayer jueves salimos no muy temprano directo al Viktualienmarkt, un mercado permanente también cerca del Marienplatz, dónde se pueden conseguir productos «de la feria», pero también «Delikatessen» refinadas en cecinas, jamones ahumados de tremenda variedad, quesos y otras especialidades de creación más presente en lo que se refiera a la alimentación orgánica. Por supuesto, también está lleno de tiendas y puestos que venden de lo más variado, desde artesanías hasta antigüedades. Estuvo entretenido.
Con la amenaza de la lluvia que se venía venir y estaba anunciada, partimos raudamente al «Englischer Garten«, un enorme parque en plena ciudad al cual frecuentemente íbamos con nuestros hijos y amigos. También pasamos a un lugar del parque conocido por su masivo expedido de cerveza, el «Chinesischer Turm«. Ahí estaba, como en otrora, pero en este día más bien vacío por la amenaza de lluvia. Cuando ya nos íbamos, partieron los primeros chubascos.












Seguimos ahí cerca para otro lugar del recuerdo, a la zona del «Friedensengel» (monumento al ángel de la paz), que está contiguo al río Isar y al lugar donde yo trabajé por más de 3 años. Nos encontramos con un paso bajo nivel para peatones y bicicletas, con una exposición de graffitis interesante.







Tras almuerzo típico de cerveza con «Weißwurst» (salchicha típica bávara), con la lluvia ya declarada, suspendimos la visita a los parques y edificaciones del «Nymphenburger Schloss» y su maravilloso parque. Decidimos ira conocer la famosa Allianz Arena del club Bayern München, sin saber que debíamos caminar como 1 km desde la estación del Metro hasta el acceso. Obviamente nos mojamos, ya que paraguas no teníamos. Espectacular la visita guiada por el estadio, no sólo por su novedosa arquitectura, sino el visitar los espacios de camarines, sala de prensa, etc., que le dio un toque distinto al final del día. Obviamente llegamos empapados al hotel, buena ducha, cena y al sobre, con el corazón calentito lleno de nostálgicos recuerdos.












Mucha nostalgia y hartos lugares que no recorrimos, pero no era el objetivo de esta pasada por München. Seguramente vamos a regresar.
Hoy viernes partimos a Köln a visitar a unos queridos amigos que no la han pasado muy bien por un tema de salud que ya va por la senda positiva, así es que aún no sabemos qué tanto emprenderemos durante el fin de semana. Nuestra visita no es turística, sino de apoyar y compartir con grandes amigos.
El lunes será fundamentalmente un día de trabajo para mí, más nuestro vuelo a Oslo al final del día. Así es que no sé, cuando será mi próximo reporte…
El presente artículo me lo compartió gentilmente Don Jorge Alberto Duque Mejía*
Aunque parezca que no tenemos relación alguna con el tema, cada día nos involucramos más y más con el oxígeno. Las noticias sobre la contaminación ya se han convertido en el pan diario de los noticieros, las intoxicaciones masivas y de deterioro generalizado de la calidad de vida están a la orden del día.
No es casualidad que la OMS (Organización Mundial de la Salud) ya se atreva a predecir que para el año 2020 vamos a estar acompañados sobre el planeta con algo así como 500 millones (500.000.000) de conciudadanos que padecerán de EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructivo Crónica). No creo que nuestros gobiernos, nuestros ministerios de salud, las autoridades y las empresas responsables, les hayan dedicado un solo segundo a esa noticia, a ese tsunami que se nos vino encima. La OMS ha cumplido con preavisarnos, ¿Quién o quiénes son ahora los responsables de poner en marcha las medidas para que el impacto pueda ser aminorado? ¡La tarea es de todos!!
Estamos en una época en que se habla mucho de los derechos fundamentales. El derecho a un juicio justo, el derecho al trabajo, a la libre expresión, a la libertad de cultos, a la libre movilización, a escoger el sexo que se desee, etc. Pero, al parecer, nunca nos hemos detenido a preguntarnos cuál es el más fundamental de todos estos derechos. No tendremos que penetrar en profundidades insondables para llegar a colegir que el más sagrado y esencial de todos los derechos es el derecho a la vida. Creo que sobre esto habrá unanimidad total de criterios. Lo siguiente que debemos preguntarnos, es sobre el ¿cómo hago para ejercer plenamente ese sagrado derecho? Y concluimos que la respuesta es muy fácil: Simplemente RESPIRANDO.
Sí, respirando esa mezcla vital que Dios puso a nuestra disposición y de forma gratuita, que es el aire que respiramos. Ese aire que está arriba, abajo, al lado, adelante, atrás. Ese aire integrado por tres elementos fundamentales: 78% nitrógeno, 21% oxígeno y el restante 1% conformado por gases nobles, tales como criptón, argón, etc. Fórmula ésta que no proviene de ninguna aula universitaria, ni de ningún laboratorio transnacional. Es una fórmula, por llamarla de alguna manera, divina. Es la misma fórmula que le tocó respirar a Adán y Eva, sólo que el 21% de aquel entonces era de una calidad bastante mejor que el 21% que nosotros mismos nos hemos encargado de degradar, tanto para nuestra propia desgracia como para la de nuestras generaciones venideras. Cómo no será de grave la situación, que en algunas ciudades del mundo “civilizado”, durante una buena parte del año, ese aire atmosférico, el mismo que Dios nos regala sin costo alguno, ya “no es apto para consumo humano”, o como se lee en las cajetillas de cigarrillos «puede ser peligroso para su salud”. ¡O sea que ya existe advertencia hasta para respirar!
Con el mismo ingenio con el cual nos estamos precipitando hacia las impresoras en 3D, hacia los vehículos auto-guiados, hacia los viajes interestelares, deberíamos prestarle atención a la manera cómo podemos lograr que ese insumo vital (el aire atmosférico) logremos inhalarlo tal como la naturaleza nos lo brinda, en su composición original y con el componente oxígeno ojalá parecido a lo que era otrora.
En este campo la tecnología alemana, tan superior como en todas las áreas en la que nos la encontramos, nos brinda lo que han dado a llamar la ESPIROVITALIZACIÓN. Con tecnología de punta y de última generación, han logrado “copiarle al sol “ el bellísimo proceso de la fotosíntesis, facilitándonos así , con absoluta limpieza y desprovisto de todo contacto con la química, una manera inofensiva pero efectivísima de volver a respirar el aire atmosférico con el grado de pureza que nos merecemos. Esta forma de “respiración VITAL” ha logrado ganarse, en su país de origen, el mercado de los ciudadanos de la tercera edad, tan abandonado éste en nuestro medio, el de los deportistas de alto rendimiento, de los asmáticos y de todos aquellos a los que, de una u otra forma, ya los alcanzó el preaviso de la OMS sobre el temido EPOC. La Espiro-vitalización la han llegado a considerar como el “gimnasio para el sedentario”, como la gran dispensadora de eso que llamamos “calidad de vida”.
Como por ninguna parte oficial se vislumbra un real esfuerzo para preocuparse por el medio ambiente, cuyo epicentro es precisamente el oxígeno, tendremos que arreglárnosla para que los sistema de salud se hagan a la posibilidad de ofrecernos esta maravillosa forma de prepararnos para el inexorable deterioro mayor del medio ambiente que parece tan inevitable, como lo son los daños que ha “logrado” el ser humano infringirle a la naturaleza, muchos de ellos ya con el triste sello de irreversibles.
No desaprovechemos el sagrado derecho que tenemos a informarnos para que no nos atrapen tan desprevenidos, tanto ese monstruo de cuatro letras llamado EPOC, como los demás males que se derivan de nuestra estúpida desatención con el medio ambiente.
El Sr. Duque hace referencia a Energía Espirovital
Hoy, 4 de agosto del año 2019, a propósito de la excelente participación del voleibol en el Torneo Panamericano de Lima, pongo al día este artículo escrito el 19 de agosto del año 2017. Siento que debo actualizarlo, ya que nuevamente han aparecido voces de ciertos sectores periodísticos tratando nuevamente, de endosar toda «la culpa» a mi hijo por su ausencia en la Selección Chilena y por ende en los actuales Panamericanos. Para ser justo, también han existido acotadas declaraciones públicas de comentaristas no-periodistas, que manifiestan una opinión sensata acerca de la ausencia de Sebastian, aún desconociendo todos los verdaderos pormenores. Mi opinión escrita el 2017 está totalmente vigente y sólo actualizo algunos datos en el texto del mismo.
Aquí el artículo original del año 2017:
A raíz de un Torneo Sudamericano de Voleibol que se realizó recientemente en Chile, el menor de mis hijos, Sebastián, que había jugado largos años y capitaneado la Selección Chilena, reiteró una decisión anterior para el Preolímpico para Río de no jugar (es decir, Sebastian ya no jugó por la Selección desde el año 2016, es decir tres años atrás). Las razones las volvió a señalar en contacto personal y privado con el Presidente de la Federación, quien sin previa autorización y además dando informaciones erróneas del contexto general e histórico, lo hizo público. Mi hijo, quien es el jugador profesional del voleibol chileno que históricamente más tiempo ha permanecido con gran éxito en las primeras ligas de Europa, se guardó el derecho de no ventilar públicamente la principal razón de su alejamiento. Pero lo que haya dicho o no haya dicho mi hijo al Presidente, lo que éste ventiló de una conversación privada o lo que finalmente publicó la prensa, no es el tema que quiero abordar el día de hoy.
Cuando por mi cuenta y sin comunicación al respecto con mi hijo, me sentí con la necesidad moral de salir a desmentir públicamente en redes sociales lo que aparecía en la prensa, el respaldo a mi hijo fue abrumador. Sin embargo, el diario de mayor circulación en Chile, «La Tercera», no publicó mis descargos. Más allá de algunas voces críticas y mal intencionadas – pero sobre todo desinformadas – desde el interior del propio equipo técnico de la Selección, me llamaron la atención algunos dichos de personas ligadas a este deporte, unos más entendidos que otros. Por ejemplo:
«Ricardo, somos muchos los padres que apoyamos a nuestros hijos deportistas destacados, y sabemos que el apoyo es escaso. Pero no podemos circunscribir el éxito de ellos solo al club a que defendieron. Ese club participó de una liga nacional, más campeonatos organizados por diferentes clubes como el Español, Italiano, y otros, inclusive el mismo Manquehue. Todo lo anterior da para que un «chileno de corazón» juegue y defienda a su país natal».
«A la cresta opiniones y dichos de los dirigentes, todo eso no vale, lo que vale es vestir La Roja y sacarse la cresta por el equipo nacional».
«Es muy filosófico el concepto de «representar a tu país». Sólo se representa al voleibol de la Federación Chilena, en este caso. Considero que Sebastián, como jugador profesional tiene muy claro lo que es su carrera y sus prioridades. Hay que desdramatizar el deporte y no dar carácter de «patriota» a aquellos que se visten con los colores de una federación deportiva. Patriotas es un concepto mucho más amplio, que claro está, no es el motivo de discusión aquí. Abrazo y respeto para todos!»
El comienzo de su carrera internacional es gracias a la selección, por otra parte a nadie se le paga por asistir a la Selección, en el club se juega por plata y en tu país por el honor.
Todo ese preámbulo era necesario, para llegar a los dos puntos que hoy realmente quiero abordar. El primero, bien concreto, el segundo más filosófico.
CONCRETO
Sí, somos una familia de ascendencia alemana, como existen tantas otras en Chile con antepasados españoles, italianos, franceses, croatas, alemanes, ingleses, franceses, entre muchos otros. No se puede decir, que en nuestra familia no se haya respirado, vivido, olido el deporte competitivo de manera apasionada y haber representado «con el corazón» a nuestro país, Chile, en innumerables ocasiones, variadas circunstancias y diferentes deportes. El deporte competitivo leal y comprometido, para representar sólo «al club de nuestro corazón» y «país de nuestro corazón», es parte esencial de nuestra cultura familiar. Créanme, si en el pasado, presente o futuro un miembro de nuestra familia desiste de asistir a una convocatoria de Selección Chilena, las razones deben ser de peso.
Sin pretender caer en un personalismo egocéntrico familiar, sobre todos para quienes no conocen la historia, aquí realizo un escueto resumen con algunas imágenes que sugiero detener en la presentación, para leer:
Mi abuelo, Erwin Gevert Nissen, nacido los primeros días del siglo XX en Constitución, no sólo fue un gran gimnasta, campeón sudamericano en salto triple en el año 1919 y campeón sudamericano ganando oro en decatlón en el año 1927, donde en este último se generó sorpresivamente una inesperada historia (ver en la presentación de fotos). Asimismo escribió junto a Don Carlos Strutz el primer gran libro de preparación física aplicada, en 1930.

Mi padre, Dieter Gevert, no sólo fue seleccionado chileno juvenil de natación, también de rugby y básquetbol, haciendo posteriormente una larga carrera como discóbolo con sendas medallas de plata dos torneos iberoamericanos y tres sudamericanos. Nunca pudo lograr un oro. Al final de su era como lanzador de disco, logró un bronce en un mundial mayores de 40 años. A sus 44 años comenzó a jugar voleibol más en serio y llegó a ser titular en el equipo de Club Manquehue, que fue campeón múltiples veces. Con el fuerte impulso de mi padre la rama de voleibol del club sumó la parte competitiva de manera definitiva, ya que hasta entonces era sólo recreativo. Ello marcó una pauta: con él se iniciaron – hasta ahora – tres generaciones en mi familia, que sólo jugaron por Club Manquehue en Chile, lo que es parte de las lealtades y compromisos que hablaba antes. Con el país Chile, con mayor razón.
Mi tío fue otro destacado atleta: Jörn Gevert ostentó por largos años las marcas nacionales en 110 m y 400 m vallas, fue varias veces campeón sudamericano en ambas disciplinas, medalla de plata panamericana en la posta 4×400 y su participación en ambas pruebas en las Olimpíadas de Helsinki, sin poder acceder lamentablemente a las finales, sobre todo en 400 m donde trastabilló en la última valla de la semifinal, cuando estaba clasificando con la posibilidad de quebrar nuevamente el récord sudamericano.
Luego vino mi generación. Mis hermanos Alejando (más conocido como Alex) y Erwin (más conocido como Chito), no sólo fueron parte de los distintos títulos ganados con Club Manquehue en Chile, sino parte esencial del plantel que ganó bronce en el Torneo Sudamericano de 1981 y asistió al Mundial de Voleibol en 1982. Ambos pudieron ser exitosos en otros deportes, previo al voleibol Alex especialmente en básquetbol donde se perfilaba muy bien, mientras Erwin, siempre pudo ser un grande en el salto alto. En mi caso primero fui atleta quizás por ser el hermano mayor, siguiendo la tradición familiar, pero desde los 15 años de edad ya entrenaba un poco de voleibol como complemento y porque en realidad, me gustaba más. A los 16 años en el primer Torneo Sudamericano de Menores de Atletismo, es decir Sub-16, logré medalla de oro en disco, así como bronces en jabalina y bala. Posteriormente derivé al voleibol de club, Selección Juvenil y Pre-Selección Adulta, la cual tuve que abandonar – entre otros – por razones laborales. En 1984 junto a mi hermano Alex, fuimos los primeros voleibolistas chilenos que jugamos profesionalmente en Europa, en la Bundesliga Alemana.La generación de mis hijos repite diversos logros a nivel de Club Manquehue, pero también en la Selección Nacional y el extranjero. Cristóbal, el mayor de mis hijos, fue parte de la Selección Chilena y también jugó una temporada en la Bundesliga alemana. Juan Pablo, el del medio, por varios años fue el capitán de la Selección Chilena, siendo el armador del cuadro nacional para dos generaciones consecutivas de jugadores. Juan Pablo coincidió con Cristóbal en un período de la Selección y también alcanzó a jugar con quien es seis años menor, Sebastián. El menor de mis hijos, Sebastián, también jugó largos años por la Selección Chilena, repitiendo la capitanía que tuvo Juan Pablo años antes. Hoy lleva muchos años en ligas profesionales de primera división europeas: primero España, luego fue campeón en Portugal, siguieron tres años en la Bundesliga, posteriormente fue campeón en República Checa y al año siguiente en Bélgica, con participación en copas de Europa. La última temporada 2018/2019 regresó a la Bundesliga donde fue mayor puntuados de la fase regular, renovando contrato por dos nuevas temporadas. Es decir, ya lleva ocho exitosas temporadas en Europa.
En todos los casos de la historia de los deportistas en mi familia que han sido seleccionados nacionales, siempre estuvo y estará la lealtad y el compromiso, haya sido en la época amateur o la profesional. Parte de este comentario es para corregir tanta habladuría errada y sobre todo mal intencionada y envidiosa, pero también para poner en su lugar a quienes sin vivirlo, porque ni siquiera llegan a la instancia, se atreven a esbozar una supuesta falta de «patriotismo y honor deportivos». Eso agrede la cultura familiar, ello agrede la historia familiar, ello agrede a verdaderos patriotas deportivos sin afán de ningún heroísmo. ¡Espero que muchos de ellos posean comprensión lectora suficiente!
Ante la dificultad impera lo profundo. Especialmente en el deporte colectivo, en nuestro caso el voleibol, el deporte es parte de nuestro ADN y nos co-educó para la vida a comunicar las emociones, trabajar en equipo y organizarnos, apoyarnos en guías positivos, a esforzarnos y ser perseverantes, hacernos respetar en nuestras opiniones y libertades, desarrollar confianza en nosotros mismos y otros, tener objetivos y prioridades claros, trabajar con respeto con personas más y menos talentosas que nosotros.
FILOSÓFICOAquí podría extenderme una eternidad, pero no lo haré.
Partiré opinando que el patriotismo, a mi entender, ante todo es una decisión y sentimiento individual, libre, en el cual intervienen los valores, afectos, cultura e historia del país y sobre todo, de la manera que cada cual lo ha vivido. Varía, hay países donde se educa el ser patriota con carácter nacionalista y en aquellas naciones europeas que «ya han pasado las de Quico y Caco», incluso lo consideran jingoísta, poco culto, racista… Por ende, es bastante difícil de unificar criterios acerca del concepto y menos, arrogarse la verdad si es bueno o malo que alguien sea patriótico, o en cuales casos se es o no patriótico. Después, al patriotismo se le pueden poner los apellidos que cada cual prefiera: burgués, proletario, económico, cívico, constitucional, deportivo, espiritual… Ello da para un libro.
El que algunos pretendan transformar la representación de un país en un acto patriótico, me parece desmedido. Lo que quiero decir, es que se lo trate de transformar en una obligación moral, más allá del costo que ello pueda acarrear al individuo. Soy patriota y un chileno de corazón, pero antes de ello soy un ser humano libre y en el sentido que le dio Hermann Hesse, ante la incompatibilidad o la fuerza que trata de imponer un patriotismo moral, prefiero la libertad de decisión y de actuar del ser humano.
Como ya han desprendido de otros textos de este blog, Popp ya descubrió y comprobó científicamente que el cuerpo emite luz (biofotones), y también descubrió que esta luz podía tener una forma coherente o una forma desordenada, con gran emisión de fotones. Cuando el cuerpo enferma, el flujo de biofotones aumenta o disminuye. Por ejemplo, en el caso del cáncer, tiene menos fotones. Es como si la luz se estuviera apagando. Las ondas de luz ofrecen un perfecto sistema de comunicación capaz de transferir información casi instantáneamente de un lado a otro del organismo. El hecho de que el mecanismo de comunicación de un ser vivo esté basado en ondas en lugar de en sustancias químicas también resuelve el problema central de la genética: cómo crecemos y cómo adquirimos nuestra forma final a partir de una única célula. Para Popp, esta luz debe activar ciertas células con determinadas frecuencias. La conclusión sigue siendo la misma: la información se transmite en forma de ondas de interferencia que colapsan durante el desarrollo de los procesos biológicos que vemos con nuestros microscopios.
Albert Fritz Popp y Bernd Ruth construyeron una máquina —el fotomultiplicador— que captaba la luz y la contaba fotón por fotón. Después de múltiples experimentos, Popp demostró que estas frecuencias eran almacenadas y emitidas por el ADN de las células. Demostró que el cuerpo tiene una coherencia cuántica, y que a través del ADN, y por tanto del sistema nervioso humano, existe un campo cuántico consciente.
A los portadores de dicha información se les llamó biofotones, las células sanas los emiten de una forma excelente. Popp opina que este tipo de radiación se encuentra, efectivamente, al servicio de la comunicación celular, puesto que se trata de una emisión de tipo láser. Es decir, las células sanas no emiten ondas luminosas de forma caótica, sino rítmica y coherentemente (entendiendo por “coherencia” ‘un parámetro que indica la validez del intercambio de información en una comunicación’).
Cuando el cuerpo está en coherencia cuántica, el individuo tiene salud. Asimismo, cuando esta coherencia se pierde, el individuo enferma. Esta coherencia depende del estado mental de la persona, de su coherencia emocional. Si no mantengo la coherencia entre lo que siento, pienso y hago, ello se manifestará en mi biología cuántica, y a la postre en mi corporalidad. De ahí la importancia de tomar conciencia de ello y de hacer los cambios emocionales necesarios para recuperar la salud.
Pero como de Popp ya he compartido bastante material, ahora quiero ponerlo en sintonía con los descubrimientos de otro biólogo, Bruce Lipton:
En su libro La biología de la creencia, Bruce H. Lipton nos demuestra con el descubrimiento de la membrana mágica que el auténtico cerebro de la célula es la membrana y que esta es capaz de captar la información que viene del exterior bien en forma de sustancias o de ondas. Cada célula vendría a ser como una unidad de conciencia, puesto que cada una tiene la capacidad de tomar decisiones.
Teniendo en cuenta lo expuesto, no es necesario hacer grandes esfuerzos para comprender la importancia de que todas las células de nuestro cuerpo trabajen en colaboración, al unísono, a fin de mantener la homeostasis necesaria para el buen funcionamiento del mismo.
Más adelante, Lipton se dio cuenta de que la membrana está organizada de tal manera que su dinámica no altera su integridad, y concluyó que se comporta como un cristal líquido. En su epifanía, Lipton había hecho un gran descubrimiento: la membrana es un cristal líquido semiconductor que equivale a un cristal semiconductor con entradas y salidas.
Esto nos demuestra que nuestros pensamientos y emociones actúan en nuestro cuerpo gracias a los microtúbulos que transmiten la información a todo el cuerpo —el internet corporal— y que las células la reciben y emiten al núcleo las órdenes pertinentes para que fabrique la, o las, proteínas correspondientes. Dicho de otra manera, en nuestros genes hay cierta información, pero, para que se desarrolle, es necesario que el ambiente la estimule. No olvidemos que el cerebro de la célula es la membrana, a la que Lipton llamó «membrana mágica».
Doce años más tarde, una corporación de investigadores australianos dirigida por B. A. Cornell publicó un artículo en Nature que confirmaba la hipótesis de Lipton de que la membrana es homóloga a un chip de ordenador (Cornell y otros, 1997). Cornell dijo que la membrana no solo se parece a un chip, sino que funciona como si lo fuera.
Se podría concluir:
- Las emociones y los pensamientos generan ondas que pueden materializarse en el mundo físico.
- El ADN de las células se adapta al entorno bioquímico, social, ambiental, emocional y electromagnético.
- Entrelazamiento cuántico: nuestros componentes más pequeños se comunican entre sí y, al mismo tiempo, con el resto del universo. Eso es lo que demuestra Popp, es lo que se hace bien específicamente p.ej. con las Secuencias Biophotónicas
- La resonancia es un medio de comunicación instantáneo. Transmitimos nuestros pensamientos a las células por este método. Las características determinantes que nos predisponen al cáncer son la desesperación y la represión de las emociones. Gestionar las emociones puede ser una de las soluciones (Lipton)
- Las células cancerígenas, desligadas de su entorno, se comportan de manera similar al ego.
En todo lo escrito anteriormente, he citado y modificado levemente breves pasajes del libro «El Arte de Desaprender» de Enric Corbera, sobre todo, porque está todo bien explicado.
Obviamente aquí pueden buscarse sinergias para entrar en procesos de sanación de las personas, aplicando biofotones de una fuente confiable, así como el simultáneo trabajo emocional de acuerdo al esquema Lipton, los cuales actúa revitalizando el sistema celular. ¡Existen pruebas científicas a los cuales la ciencia médica tradicional y conservadora encarcelada por la industria farmacéutica y otros intereses económicos y políticos mantiene secuestrada.
En los secuenciadores móviles incluidos en los Productos Live Photonic Institut esto es muy evidente, a la medida de la persona. Una tremenda herramienta que recién se empieza a conocer en sus éxitos, incluso en Alemania.
En el caso de los equipos asociados a la generación de Energía Espirovital si bien las secuencias biophotónicas poseen otro fin, otro camino, producen un efecto de gran impacto en el organismo: lo importante es entender que el oxígeno que tú y yo respiramos, allá afuera (claro que la calidad del porcentaje de oxígeno de Santiago y otras ciudades fuertemente contaminadas, unas cuantas veces peor que el de p.ej. ciudades en las zonas costeras) es oxígeno triplete, un oxígeno «cansado» y definitivamente de segunda calidad. El hermosísimo proceso de la fotosíntesis lo que hace, es «inyectarle» energía a ese «oxígeno cansado» para lo cual se sirve de la energía fotónica. En el proceso de Airnergy, esa luz surge por fracciones de segundos para energizar el oxígeno, luego se extingue y el oxígeno residual retorna a su estado anterior de triplete. El oxígeno activado, energizado, limpio, sale por la cánula nasal e ingresa al organismo con su cargamento completo de efectos colaterales benéficos y cero iatrogenia.
Como antes no me había referido a Bruce Lipton, a continuación un video resumido y traducido al español, acerca de la conferencia que realizó hace unos años en Argentina, refiriéndose a sus estudios y libro «La Biología de la Creencia», que les recomiendo leer más allá de este video:
Algunos estudios y resultados
¡Por supuesto que aquí no está todo lo que existe en relación al tema!
Desgraciadamente aún existe poca literatura en español, más en inglés y sobre todo en alemán. Sin embargo, en los diversos artículos del blog de este sitio, así como referencias que resumimos acá en esta sección, podrán encontrar suficiente literatura inicial para comprender la importancia presente y trascendencia futura de esta ciencia. Gradualmente agregaremos nuevos artículos y eventuales traducciones al idioma español.
Biophotones
Patente
Patente del propietario e investigador de Live-Photonic-Institut (descripción de patente disponible en idiomas inglés y alemán):
Cáncer
En la Revista de Medicinas Complementarias. Medicina Holística. N.º 82 publica «La luz, el cáncer y Fritz-Albert Popp (Prof. Fritz-Albert Popp – su trascendencia en las investigaciones de la biophotónica)
La luz, el cáncer y Fritz-Albert Popp
Espirovitalización
Video en inglés «Airnergy is designed for people who want to take responsibility for their own health»:
Entrevista al Fundador de Airnergy
Interesante entrevista en inglés, al fundador de Airnergy, quienes poseen patentes acerca de esta tecnología utilizando la biophotónica:
Interview_with_Guido Bierther_Airnergy_08.2012
La observación de los pacientes que recibieron Airnergy + para la hipercolesterolemia:
New Air Therapy sets Benchmarks by Dr. Claudia Schöllmann
Airnergy Summary from Dr Schollmann
Dermovitalización
Bío Energía a través de la piel
Impresionante documentación – en alemán – del Prof. Dr. med. Klaus Jung acerca de las virtudes de la dermovitalización, es decir bio-energía del aire a través de la piel:
Dermovital-Therapie Bio-Energie aus der Luft über die Haut
Y aquí en inglés:
Article_dermovital_therapy_naturheilkunde_journal_2013
Dermovital Therapy in Mastodynia Treatment (en inglés):
study-dermovital-therapy-in-mastodynia-treatment
Documentos relacionados con Medicina Integrativa
Documento en idioma alemán, para interesados en la mirada integrativa de la medicina:
ENERGETISCHES HEILEN – Copyright Live Photonic Institut
This device with an absolutely new biotechnology attracts international attention.
It could revolutionize pain management of the future and also simplify it due to copying the healing processes of nature.
Prof. Hademar Bankhofer spoke to Prof. Dr. Klaus Jung, internal medicine, sports medicine and naturopathy, who has worked at the University of Mainz for 25 years.