Sí…, estoy escribiendo en noviembre 2017 y esto es contingente. La pintora cubano-estadounidense afincada en Estados Unidos desde los años 50, Carmen Herrera, a sus 102 años de edad vendió por 1.179.000 dólares su cuadro Sin título (Naranja y Negro), realizado por la artista en 1956. Desarrolló su vida en Nueva York, probablemente la metrópolis más viva en cuanto a arte y otras cosas. Pinta harto y pinta bien, hasta el día de hoy. Doña Carmen está considerada por la crítica una pionera de la Abstracción Geométrica y del Modernismo Latinoamericano. La fama y el reconocimiento le llegó cuando ya no era su objetivo alcanzarlo. Fue titulada como “el descubrimiento de la década” y vendió su primera obra a los 89 años, tras más de seis décadas de silenciosa y perseverante carrera en solitario. Impresionante que todos ellos años nadie le haya tirado bola o descubierto. ¡Increíble!
¿Es realmente una artista o una pintora aficionada?
¡Si pues, porque a los 89 años de edad vendió su primer cuadro, después de pintar toda una vida! ¿Es un éxito? Algunas opinarán que vender su primer cuadro a los 89 años de edad es como lograr el primer contrato pagado de actor tras 30 años de ejercicio de la actuación, de pasar 15 años en una empresa sin aumento de sueldo, correr once maratones y bajar por primera vez de las 6 horas de tiempo. ¿Son esos fracasos o éxitos?
Depende con quien o qué lo compares. Es un hecho que siempre existirá alguien más exitoso, querido, reconocido, rápido, genial, empático…..que tú. Siempre habrá alguien que gane más dinero por un trabajo similar al tuyo, que tiene más y mejores amigos, que vive con una pareja más comunicativa y cariñosa, que viaja más por el mundo, que tiene una familia más estable…. Da igual lo que midas y lo que compares: ¡siempre habrá alguien que es más, en una u otra arista!
Pero, si ello es así: ¿cuál es entonces el sentido más profundo de la comparación? Sólo porque puedas medir o comparar algo, no implica que sea importante o tenga alguna relevancia para nosotros.
Opino que es mucho más importante que logres claridad acerca de lo que es importante para ti, lo que quisieras cambiar y lograr. Desde ese momento, simplemente ignora las comparaciones que no posean una relación directa con ello. Creo que sólo debieras comparar lo que haces, con lo que puedes lograr: ¿dónde están tus potenciales, tus talentos y fortalezas especiales? Tampoco compares todo, sólo lo relevante camino a tu meta o aspiraciones. Lo restante es ruido innecesario. ¡A Doña Carmen le tomó algo de tiempo y probablemente lo superó con creces!
Aquí puedes encontrar varias ideas para dar los primeros pasos: ESC





Desde hace años he opinado, que nunca antes hubo tantas oportunidades como a partir del año 2000 para «hacer carrera» o iniciar un emprendimiento pequeño, a pesar de la globalización y de macroeconomías estancadas e incluso en parte regresivas en su crecimiento. El mercado laboral para ejecutivos de mando medio o de alta dirección, justamente es más atractivo ahora, tanto para jóvenes recién iniciados, así como para «viejos zorros». La única condición inicial es una actitud activa, dispuesta al cambio, pero estratégicamente correcta.

Una reciente investigación del Instituto de HeartMath (IHM), concluye que el corazón es un punto de acceso a nuestra tecnología natural interior, como si fuese nuestro teléfono inteligente. El corazón es la inteligencia intuitiva que puede elevar nuestras comunicaciones, decisiones y elecciones a un nivel mucho más alto y de mayor eficacia. Ya lo mencioné, entre otros los poetas siempre lo dijeron y a nivel racional nadie les creyó. Un hallazgo interesante de esa investigación, muestra que cuando las personas tienen una verdadera coherencia entre sus sentimientos básicos, la compasión aumenta su vibración de manera natural. Es por ello, que aquellos que poseen una inclinación esotérica básica, utilizan el término de energía para referirse a los sistemas que no podemos ver o tocar, como por ejemplo nuestros pensamientos, emociones e intuiciones.
elecciones de nuestro ego anulan la sugerencia intuitiva. Por supuesto, la intuición está más o menos desarrollada en las personas. Simplificando: quienes son capaces de disminuir la acción de su mente y sintonizan con sus sentimientos más profundos del corazón, pueden lograr una conexión intuitiva natural.

