La tibieza en ciertas posturas de Matthei frente a temas trascendentales ha generado desilusión entre sus seguidores. Las «pachotadas» en cuestiones que realmente no importan han alimentado el desencanto. Mientras tanto, la ambigüedad de la coalición Chile Vamos ha dejado a muchos en la centro-derecha y la derecha con un sabor avinagrado, como un vino picado, pues en los últimos tres años la alianza ha intensificado su viraje hacia un enfoque más liberal-progre. Así que, en lugar de consolidar su liderazgo, Matthei continúa cayendo en las encuestas, corriendo el riesgo de convertirse en otro «mal menor».
La encuesta N° 582 de Plaza Pública Cadem revela que Carolina Tohá ha aumentado su intención de voto al 10% y se sitúa en cuarto lugar, justo detrás de Kast (11%) y Kaiser (13%). Matthei, por su parte, se encuentra en un 18%, cayendo 8 puntos desde diciembre. ¡Mal verano para ella! La pregunta que surge es: ¿podrá su ascendencia alemana ser el factor decisivo que les permita unirse en un frente sólido?
La respuesta no es sencilla. A pesar de compartir un trasfondo cultural, las diferencias ideológicas y estratégicas entre ellos hoy parecen insalvables. Cada uno tiene su propia visión de lo que significa combatir al progresismo, pero sobre todo cómo representar con sus propuestas al mundo liberal. Matthei, con su enfoque moderado, busca atraer a un electorado amplio y a las mujeres, mientras que Kast y Kaiser, más conservadores en sus posturas, parecen estar en una carrera por demostrar quién es el más pragmático. Esta inédita coyuntura con tres candidatos presidenciales de ascendencia alemana parece no ser capaz de articular una estrategia y liderazgo real para todo el sector de la derecha chilena, sino, además, pone en riesgo la posibilidad de frenar el avance del progresismo en Chile.
En su foro interno, quizás Matthei esté en una encrucijada. “¿Debería desplazarme hacia la derecha y arrastrar a la UDI y RN en esa dirección? Esta podría ser una estrategia efectiva si decide implementar un enfoque transformacional que incluya la construcción de una alianza innovadora y novedosa con Kaiser y Kast, garantizando incluso liderazgos en Interior, Educación, RR.EE. o Hacienda a «los K liberales made in Chile». Los tres saben que unir fuerzas no solo fortalecería su posición dentro de la coalición, sino que también podría atraer a un electorado que busca un liderazgo firme y cohesionado.
A medida que se acercan las elecciones, el tiempo se agota para Matthei. La pregunta es si podrá superar las diferencias que la separan de Kast y Kaiser. La historia política de Chile está marcada por oportunidades perdidas, y esta podría ser otra más si la centro-derecha no logra encontrar una convergencia que no necesite pasar por primarias presidenciales, sino un proyecto de desarrollo del país, que sea común y que apunte a varios gobiernos sucesivos que permitan implementar los cambios profundos.
A través del diálogo auténtico y la unión de sus convicciones, quizás esta tríada germana redescubra el sentido de su existencia colectiva, para que juntos, en la lucha por la defensa de la identidad y de la comunidad, construyan un futuro donde la tradición florezca y el orden político se fortalezca ante cualquier adversidad, sea interna o externa.











Por muchas razones que serían largas de detallar, África me atrae y mucho. No creo que sea porque sea mono en en el horóscopo chino… Nos organizaron un viaje que no es el clásico de los latinos, de hecho, salvo un poco en Ciudad del Cabo, en todo nuestro viaje brillaron por su ausencia. Nos propusieron una excelente combinación entre ciudad, vida salvaje, zona vitivinícola y ruta mítica. Sensacional todo, también algunas vivencias más extremas. Los invito a mis relatos. Quizás se entusiasman…