Charme y los Verdaderos Pelusones

Es así como veo a los “verdaderos pelusones”, hablo de aquellos que poseen algo a veces tan difícil de definir: “charme”, aunque suele confundirse con encanto. Mientras que en Chile el término “Pelusón” posee varias acepciones, partiendo desde delincuente a ordinario, hasta describir a personas bromistas y vivaces, en otros países, el término “Pelusón” posee significados muy distintos. Pues bien, a mi me gusta darle otra connotación, sobre todo cuando va asociado al “charme”.

Sí, el “charme” es totalmente intangible, muchas veces silencioso, en las personas más talentosas incluso mágico. Tiene que ver con los sentidos. Son personas poseedoras de una sutil inteligencia, con bastante humor y a veces misteriosas, llegando incluso a poseer ciertos rasgos intelectuales.

Hay mujeres y hombres que lo poseen y no necesariamente son físicamente atractivos, logrando seducir e incluso fascinar. Esta cualidad tiene que ver con la alquimia de los sentidos, dentro de las cuales la mirada es muy importante. La persona que lo posee, maneja de manera sorprendente su mirada, tratando de llegar profundamente dentro del otro, como si casi tocara su alma. No es una mirada veloz, apurada, sino todo lo contrario, proyecta poseer todo el tiempo del mundo para sus interlocutores.

No necesariamente estas personas se comportan sólo así al intentar conquistar a otra amorosamente, sino se da en las más variadas situaciones cotidianas.

Otro aspecto que las personas que poseen este talento manejan increíblemente bien, son los tiempos. Saben darse espacios para sentir sus movimientos, adecuarse al de los demás y ello se les percibe a flor de piel. El uso de su tono de voz y los “piropos” son inteligentes, es como que reunieran siempre la música y la poesía, disfrutando cuando lo realizan. Sin caer jamás en lo burdo, ordinario o invasivo, al “piropear” ahondan en alguno de los aspectos destacados con los que cuenta la persona a la cual se lo dirige, frecuentemente con éxito, ya que logra ver virtudes que los otros no ven en sí mismos.

Pareciera que los cinco sentidos estuvieran brotando por sus poros constantemente. Las personas que dominan esta cualidad, la despliegan para el propio placer e incluso alimentar su ego cuando poseen éxito. Les pertenece, es como si fuera genético, obvio que también lo realizan al conquistar, frecuentemente para subirle la autoestima a otros sin ser adulador simplón o mentir. Esto lo logran generando muchas veces un halo de misterio, que a muchos les resulta interesante.

Así es, son pocos los que pueden esquivar el “charme”, ya que es muy atractivo. A veces está relacionado con la distinción, es decir, una mezcla de elegancia, charme, estilo y presencia, aunque ello ya se distancia un tanto de las características del “Pelusón”. A pesar de que todas las personas son únicas, éstas se distinguen porque realmente es muy positivamente notorio que son únicas.

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