Reflexión al cumplir 60 años…
Al momento de nacer, todos somos intrínsecamente felices.
Pero a la vez tuve muchos logros y aciertos en cosas que deseaba lograr con la mente, sin la necesaria dosis de corazón, lo que se convirtió en apegos. Con ello aparecieron los temores de perder todo aquello que supuestamente me aportaba felicidad, donde el apego se alimentó de mis miedos, transformándose en un eficiente sistema de vivir condicionado, de autodefensa y negación, por ende, un autoengaño que fui perfeccionando con los años. Diversos avisos a lo largo de esta vida los negué, no les presté atención o no supe interpretarlos como tales, lo que finalmente me enfermó.
[…] uno de los pasajes de la reflexión que escribí para mi cumpleaños nr. 60 , me referí a los apegos: “entiéndase como apego, que ya no quiero depender emocionalmente de […]