¿Postulando a un nuevo trabajo después de trabajar por cuenta propia?
¿Qué argumentos son adecuados para los que se han autoempleado a la hora de solicitar un empleo? ¿Existen prejuicios? ¿Cómo se pueden refutar? ¿Qué puntos fuertes de los independientes se destacan? ¿Y cómo remarcar las cualificaciones especiales? ¿Se pueden ocultar hábilmente los puntos débiles?

Cualquiera que solicite una relación laboral normal después de convertirse en independiente, por las razones que haya sido, suele tener un camino pedregoso por delante. Muchos responsables de RRHH siguen interpretando esa decisión como un paso atrás.
Por eso, la estrategia para la postulación después de ser independiente debe disipar prejuicios y convencer con argumentos sólidos. En los próximos párrafos encontrarás algunos «tips» bastante sencillos pero al grano, desde la práctica, por experiencia propia y de tantas personas que he conocido en esta situación en mi andar por la vida…
Desacreditar los prejuicios contra los autoempleados
Los antiguos aautoempleados a menudo tienen que superar prejuicios cuando solicitan un empleo antes de que realmente puedan ganar puntos. Al fin y al cabo, muchos responsables de RRHH se apresuran a suponer que un solicitante está buscando una forma de volver a una relación laboral normal porque, sencillamente, carece de las habilidades y competencias necesarias para trabajar por cuenta propia con éxito. Para decirlo por su nombre: ¡a priori los tildan de fracasados!
Además, la capacidad de trabajar en equipo se examina con especial atención. Los contratadores se preguntan: ¿Puede alguien que ha sido su propio jefe durante mucho tiempo seguir encajando en un equipo? ¿Puede seguir órdenes? Si estás pensando en postular a un cargo que te interesa, deberías disipar específicamente estas preocupaciones tan comunes.
Falta de espíritu de equipo
Los autoempleados o emprendedores, en particular, necesitan un alto nivel de habilidades sociales, así como capacidad de adaptación y compromiso. Al fin y al cabo, en esta constelación no trabajas en el vacío. Si no sabes tratar con la gente, alienarás a tus clientes y no cobrarás ni un cobre…
Por lo tanto, si es verdad: ¡destaca en tu solicitud que un buen número de tus clientes siempre han estado satisfechos contigo o que incluso fuiste capaz de conseguir varios incondicionales! Si has contratado personal, puedes hacer hincapié en la buena relación laboral. En caso dado, también puedes mencionar en tu CV que estás comprometido socialmente o que eres activo en un club deportivo.
Problemas de subordinación y seguimiento de instrucciones
Dado que la creencia que el cliente es el rey es bastante popular en el mundo empresarial (lo digo, a pesar de que puede llevar a un enfoque excesivo en la satisfacción del cliente a expensas de otros aspectos importantes del negocio), esto también se aplica a los que trabajan de manera independiente y que, de alguna manera, tienen que subordinarse a los deseos de sus clientes. También en este caso, los clientes satisfechos son el mejor indicio de que no sólo eres capaz de salirte con la tuya, sino también de que sabes escuchar.
Falta de planificación y organización
Muchos responsables de RRHH pueden suponer que una planificación inadecuada o una mala organización provocaron el fracaso de tu trabajo por cuenta propia. Elimina esta suposición haciendo hincapié en los éxitos de tu trabajo por cuenta propia y trazando una línea de desarrollo lo más positiva posible. Muchos emprendimientos se abandonan por factores éxones, pero no ocupes demasiado tiempo tratando de justificarlos. Gana puntos con lo que has conseguido y establecido: destaca lo positivo, como pusiste en juego tu fortalezas.
Poca resiliencia
Deja claro en tu solicitud que no te falta motivación ni ganas de trabajar. ¿Has sido capaz de completar una tarea a tiempo y satisfactoriamente, a pesar de los cambios de planes y las adversidades externas? Perfecto, entonces demuestra tu resistencia con esos éxitos tan trabajados.

Haz hincapié en las cualificaciones especiales
Tu futuro empleador no te pretende contrata por caridad, sino porque está convencido de que puedes realizar las tareas requeridas. Por tanto, como en cualquier otra postulación, deja claro qué beneficios puede obtener la empresa contratándote (¡realiza tus tareas de investigación preliminar!). Sin duda tienes mucho que ofrecer.
Pero limítate a las habilidades que sean relevantes para el puesto. Los conocimientos de edición de vídeo están muy bien, pero no son muy demandados en el servicio de atención al cliente, por ejemplo. Los independientes reúnen experiencia en una gran variedad de áreas. Sin duda, hay cualificaciones y experiencias que los empresarios valoran y buscan. A continuación sólo lgunos pocos ejemplos paara graficarlo, aunque suenen algo obvios (pero no para todo el mundo…).
Contacto con el cliente y atención al cliente
Sin clientes bien fidelizados no hay suficientes buenos pedidos, y sin pedidos no hay dinero. Los independientes, en particular, necesitan saber cómo atender a su clientela. Esto les capacita para tratar con personas interesadas en los productos y servicios.
Habilidades de negociación
Negociar pagos y contratos no suele ser que bruto que entretenido, pero es necesario. Cualquiera que negocie con determinación y consiga buenos tratos será bienvenido en cualquier empresa.
Cuestiones fiscales y jurídicas
Hay que reconocer que a las personas que han sido independientes no les gusta ocuparse de cuestiones fiscales y legales. Al fin y al cabo, no es fácil mantener una visión de conjunto en el laberinto de leyes y reglamentos. Pero ésta es precisamente la razón por la que para aalgunos cargos a los reclutadores les gusta ver candidatos que conozcan bien las cuestiones fiscales y jurídicas.
Iniciativa personal
Los autoempleados tienen confianza en sí mismos y empuje, porque eso es lo que necesitas para poder hacerte valer por iniciativa propia. A diferencia de muchos postulantes competidores, puedes aportar pruebas de tu proactividad gracias a tu trabajo por cuenta propia.
Conocimiento del sector y contactos
Sabes lo que es importante en tu sector, qué evolución cabe esperar en el futuro y dónde acechan los escollos. Este conocimiento vale su peso en oro y puedes utilizarlo casi de tú a tú para tu nuevo empleador.
Los antiguos independientes no suelen tener referencias de anteriores empleadores que respalden su idoneidad. Sin embargo, disponen de un arma potencialmente mucho más poderosa: las cartas de referencia de clientes satisfechos. Pide a tus socios comerciales o clientes (de B2B, por ejemplo) una carta de este tipo. Si quedaron satisfechos con tu trabajo, estarán encantados de ayudarte.

Justificar tu postulación después de trabajar por cuenta propia
Unos ingresos fijos, un horario laboral predecible y terminar el trabajo a tiempo: la mayoría de los independientes sólo pueden soñar con esto. Si, a pesar de toda la carga de trabajo, tu cuenta bancaria sigue siendo baja, la seguridad de ser asalariado es aún más tentadora.
Así que no es de extrañar que muchos autpempkleados en apuros anhelen un trabajo normal con un poco más de estabilidad. Pero aunque estas consideraciones tengan sentido, es mejor no dejarlas traslucir, del todo al menos, en tu carta de presentación.
En su lugar, es importante dar un sentido positivo a la decisión en contra del autoempleo y a favor del empleo. Debe parecer meditada y deliberada. El factor decisivo aquí es cómo se explica la motivación de la reorientación.
Si estás en esa situación, debieras hacer hincapié en que buscas un desarrollo «hacia» un nuevo puesto, y no «alejarte de» las tareas y responsabilidades anteriores. La postulación es una salida, no una huida. La forma de presentar esta reorientación depende, por supuesto, de tu CV.
Aprovecha mejor tus propias habilidades y puntos fuertes
Durante tu trabajo por cuenta propia, pudiste adquirir amplios conocimientos profesionales, que pueden aprovecharse mejor en proyectos de éxito mediante el trabajo en equipo. Investiga y recopila informaciones que te ayuden a conformar un perfil que sea sobresaliente para cierto grupo de empleadores, con necesidades especiales, con problemas no bien resueltos, donde podrías calzar como anillo al dedo.
Por último, ser trabajador por cuenta ajena te permite trabajar de forma más centrada, porque se elimina el ruido de fondo del trabajo por cuenta propia (marketing propio, cuestiones fiscales, asuntos legales, etc.).
Las condiciones económicas han cambiado
La situación económica ha cambiado y los costes de materiales, herramientas y publicidad han aumentado. Aunque tus cualidades profesionales siempre han sido convincentes, probablemente el trabajo por cuenta propia ya no sea rentable. Hay un desfase demasiado grande entre ingresos y egresos.
Por tanto, volver a trabajar por cuenta ajena es la alternativa más racional y sensata desde el punto de vista económico.
La situación personal ha cambiado
Tu situación familiar ha cambiado y ahora quieres tener una jornada laboral regular. El éxito laboral es importante para ti, pero también quieres seguridad y estabilidad para tu familia.
Como ves las mejores oportunidades para ello en el empleo en una empresa, dejas conscientemente atrás la pesada y a menudo impredecible carga de trabajo del trabajo independiente. Esto asegura tu equilibrio entre vida laboral y familiar y garantiza mejores resultados laborales a largo plazo.
La presentación de tu postulación debe dar la impresión de que se trata de una decisión meditada y decidida. Actúas en lugar de limitarte a reaccionar. Sacas las conclusiones adecuadas de tus observaciones y no te dejas abrumar por las circunstancias.
Por tanto, debes evitar a toda costa las justificaciones, ya que pondrás en duda tu propia presentación y te pondrás innecesariamente a la defensiva.


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