Oxigenoterapia – un debate científico

Traducción del ensayo del Profesor Dr. Klaus Jung

Terapias con oxígeno hiperbárico tradicionales comparadas con el principio progresivo de Espirovitalización

  • Período de sobrevida sin alimentos sólidos: 40 días
  • Sin líquidos: 4 días
  • Sin oxígeno: 4 minutos

La ciencia nos dice que ninguna de las formas de vida superiores puede existir sin oxígeno.  Esto demuestra la importancia crítica para todos los organismos superiores de un suministro continuo del “elixir de la vida”, el oxígeno.

La adecuada disponibilidad de oxígeno es requisito previo para todos los procesos metabólicos asociados a la producción de energía, un proceso altamente complejo que se desarrolló más tarde en el proceso evolutivo debido a condiciones ambientales cambiantes (la revolución del oxígeno). Esto significa que evolucionó la respiración celular, que utiliza el poder oxidante del oxígeno para aumentar la eficiencia del metabolismo energético (fotosíntesis en plantas; respiración celular en animales).  Se usan las cadenas de transporte de electrones para acumular gradientes de protones, lo que activa y mantiene la generación de adenosina trifosfato (ATP).

La respiración celular no es posible sin oxígeno y, por lo tanto, sin oxígeno existiría una producción energética eficaz para formar la ATP.

En todos los casos y circunstancias, se debe garantizar un flujo constante y adecuado de aire externo hacia las mitocondrias.

Esto quiere decir que hay una considerable inversión en las funciones y estructuras correspondientes y en su protección: 

  • transporte del aire atmosférico a los pulmones;
  • su transferencia a los vasos capilares pulmonares y a los eritrocitos, donde en estos últimos, se adhiere a la hemoglobina;
  • transporte, mediante la circulación hacia la periferia, a todas las células del organismo;
  • separación de la hemoglobina;
  • difusión a través de las paredes de los eritrocitos y vasos a la matriz intercelular;
  • adquisición por las células individuales;
  • transferencia a las mitocondrias y en éstas, una reacción regulada con los iones hidrógeno para la liberación controlada de energía.

Existen muchas posibles rupturas en esta ruta (enfermedades, estrés, edad, comportamiento, medio ambiente) que son cada vez más frecuentes.  Las consecuencias son trastornos por la falta de oxígeno los cuales—dependiendo de su capacitación médica—incluyen una cantidad mayor o menor de enfermedades y condiciones de salud.

Por consiguiente, a través de la historia del hombre abundan las ideas sobre cómo mejorar (aumentar) el estado de oxígeno.  Hasta ahora, la medicina tradicional y gran parte de la investigación y ciencia relacionadas se han concentrado básicamente en el desarrollo de métodos y/o preparaciones para aumentar el suministro de oxígeno a las células individuales a partir del aire inspirado.  Tomando en cuenta que “solo parte” de este aire se convierte en energía y una proporción significativa se exhala “sin uso” (es decir, es ineficiente), sorprende aún más que hasta ahora se haya preguntado muy poco sobre cómo se podría utilizar el oxígeno existente de manera más eficiente.

Aunque no se entendió inicialmente el conocimiento biológico de la ruta del oxígeno por el cuerpo, se desarrollaron recomendaciones precisas para un estilo de vida saludable (nutrición, ejercicio y armonización del estilo de vida).

A medida que aumentó el conocimiento sobre el tema, fueron variándose cada vez más los tipos de terapias ofrecidos.  Se enfocaron en un aumento del suministro de oxígeno contenido en el aire inspirado, en un aumento del transporte de oxígeno a las células, y en una mejor utilización del mismo.

Este ensayo explica los procesos más comunes, cómo funcionan y se administran, junto con las indicaciones correspondientes y cualquier posible efecto secundario.  También se comparan con la Espirovitalización.

Terapia de Oxidación Hematogénica (HOT)

En la terapia HOT, se conduce una pequeña cantidad de la sangre venosa del paciente por un aparato especial que le agrega oxígeno y ozono para luego devolverla al paciente.  Como regla general, al mismo tiempo se irradia la sangre provisoriamente retirada con luz ultravioleta (UVR), cuya energía cuántica excita los electrones en la forma de una excitación fotoquímica de las biomoléculas absorbentes.

A juicio de los partidarios de la terapia HOT/UVR, no corresponde, en la práctica, a una terapia con oxígeno u ozono porque la cantidad de sangre retirada y tratada es demasiada pequeña.

En este momento, se entiendo solo parcialmente el efecto, el que se describe quizás mejor como una terapia de estimulación y excitación que gatilla procesos bioquímicos importantes en tejidos crónicamente enfermos y sobrecargados.  Según sus proponentes, el oxígeno se activa, lo que impide la oxidación de los lípidos, fomenta la oxidación biológica, mejora la respiración celular y tiene un efecto favorable en la composición sanguínea, la coagulación, las propiedades de flujo de la sangre, el metabolismo, el sistema inmunológico y la capacidad funcional general.

De acuerdo con el Comité Ejecutivo Internacional para HOT, se recomienda la terapia HOT/UBV para problemas con la circulación periférica, accidentes cerebrovasculares, angina de pecho, presión alta, presión baja, enfermedades de los ojos, hígado, pulmones, riñones; así como las enfermedades metabólicas, las relacionadas con el envejecimiento, tratamientos pos-cáncer y la diabetes.

No hay efectos secundarios declarados.

Desde el punto de vista estrictamente biológico, el modo de acción no es posible y, por ende, no se han comprobado claramente hasta ahora efectivos positivos en el proceso de la enfermedad.

Oxigenoterapia Hiperbárica

En cuanto a la oxigenoterapia hiperbárica (también conocida como oxigenación hiperbárica, HBO; oxígeno a alta presión, OHP; o terapia con oxígeno hiperbárico a presión, HOPT), el paciente respira oxígeno puro a una presión ambiental incrementada (generalmente dentro de una cámara a presión) por períodos y a intervalos definidos.

A nivel físico, el incremento de la presión ambiental conduce a una mayor disolución física del oxígeno en la sangre; y a nivel fisiológico, a una elongación de las rutas de difusión del oxígeno.  Esto tiene un efecto tóxico en los anaerobios patógenos y su producción de toxinas, mejora las defensas celulares, estimula la formación de vasos capilares o la reapertura de los ya establecidos, mejorando así la microcirculación y reduciendo el edema.

La Asociación para la Oxigenoterapia Hiperbárica la recomienda para varios usos, algunos de los cuales están generalmente aceptados (envenenamiento por monóxido de carbono, émbolos de aire o gaseosos, gangrena gaseosa, enfermedad por descompresión y neuroblastomas).  Otros usos son probables (para la osteomielitis crónica de la mandíbula inferior, lesiones lentas de sanar debido a la diabetes y alteraciones circulatorias, efectos secundarios de la radioterapia y enfermedades inflamatorias intestinales); y hay otros a que se oponen los médicos convencionales.

Los posibles efectos secundarios son: daño a los pulmones; calambres; miopía; náuseas; vómitos; y barotrauma del oído, todos los cuales son posibles de evitar si la terapia se administra correctamente.

Terapia con Oxígeno Ionizado (IO2Th/Engler)

Se ofrece al paciente, vía una máscara, una mezcla precisamente definida de cuatro tipos de oxígeno (O2, O2-, 1O2, O2+) producidos en un aparato especial.  Estos corresponden al estado básico del oxígeno neutral, molecular, con flujo de electrones; al anión de oxígeno (superóxido, oxígeno activado por electrones con ionización negativa, como el oxígeno que se encuentra naturalmente al lado del mar, en las montañas, al lado de una cascada o durante una tormenta); al oxígeno neutral activado (oxígeno singlete); y al catión del oxígeno (oxígeno con ionización positiva).

Los iones negativos del oxígeno deberían acelerar la transferencia del oxígeno desde el pulmón a la sangre, mejorar el transporte del oxígeno a las células, y optimizar su utilización allí.  La desintegración de la rigidez de la regulación autónoma patogénica tiene un efecto sanador, mejora el bienestar general, estimula la capacidad funcional mental y el crecimiento de músculo.

Sus proponentes la recomiendan para los siguientes trastornos: 

  • rupturas del intercambio y regulación de energía, dolores y riesgo de cáncer;
  • como terapia complementaria para diferentes tipos de cáncer y enfermedades metabólicas;
  • para todos los trastornos de falta de oxígeno y su utilización;
  • enfermedades reumáticas, alergias, inmunodeficiencias, reducida capacidad funcional física y mental, mala concentración, fatiga, SIDA, tensión muscular, dolores de cabeza, condiciones dermatológicas, arrugas, celulitis, sarpullido, impurezas de la piel, cosméticos, quemaduras, lesiones, puntos de presión, regeneración de la piel, acné, cuidado del pelo, sinusitis, bronquitis, neumoconiosis, asma, enfisema, la estimulación del crecimiento óseo, hipertonía, hipotonía, distonía vegetativa, migrañas, dismenorrea, disregulación neurovegetativa, reacciones por estrés, problemas del sueño y de la circulación, circulación sanguínea interrumpida (cerebral, periférica, cardiaca), condiciones previas y posteriores a la apoplejía, tinnitus (zumbido en los oídos), mareo, pérdida repentina de la audición, úlceras venosas;
  • para la rehabilitación pos-quirúrgica, la depresión, los síntomas del envejecimiento, protección contra el envejecimiento; y
  • para la geriatría.

Se considera que los posibles efectos secundarios son una sensación de presión en el pecho, dolor de cabeza, mareo, náuseas, nerviosismo y transpiración.  Está definitivamente contraindicada para personas que sufren de hipertiroidismo.  El método no es aceptado todavía por la medicina ortodoxa y sus efectos terapéuticos son altamente controversiales.

Terapia de Oxivenación (Oxyvenierung)

En esta forma de terapia con oxígeno, los pacientes reciben una serie de inyecciones endovenosas de oxígeno durante un par de semanas mediante las cuales el oxígeno, que se introduce en la forma de diminutas burbujas gaseosas, se disuelve en el suero y se adhiere parcialmente a la hemoglobina de los eritrocitos.

De acuerdo con sus defensores, este método es único, altamente eficaz y seguro, que estimula y activa la autosanación y refuerza el sistema inmunológico.

Se describe que sus efectos incluyen aumentar la formación de prostaglandina (vasodilatación, inhibición de agregación plaquetaria y eliminación de edema); aumentar una cierta fracción de leucocitos (lo que tiene un impacto positivo en el sistema inmunológico), aumentando el flujo sanguíneo; mejorar la formación de antioxidantes endógenos que combaten los radicales libres; y mejorar el bienestar general y la vitalidad integral.

Sus partidarios la recomiendan para lo siguiente: 

  • problemas circulatorios de todo tipo (piernas, dedos, cerebro, corazón, oído interno, ojos),
  • úlceras venosas,
  • polineuropatías,
  • problemas con la memoria, secuelas de derrames y de infartos,
  • angina de pecho,
  • insuficiencia cardiaca,
  • migrañas,
  • tinnitus,
  • degeneración macular,
  • alergias,
  • asma,
  • colitis ulcerosa,
  • reumatismo,
  • poliartritis,
  • enfermedad de Alzheimer,
  • enfermedad de Parkinson,
  • neurodermatitis,
  • soriasis,
  • eczema crónico,
  • impotencia,
  • tratamiento complementario contra el cáncer,
  • insuficiencia hepática, e
  • insuficiencia renal.

Los críticos dicen que los posibles efectos secundarios incluyen la sensación de presión en el pecho, tos, fatiga, dolor de cabeza tensional, rojez de la cara y la activación de infecciones crónicas.  Los proponentes consideran que estos efectos son transitorios y que comprueban la efectividad de esta terapia.

Un émbolo gaseoso podría ser una de las complicaciones severas.  La terapia está contraindicada para casos de infecciones agudas, trauma agudo y severo, infarto y ataque apoplético.  No está aceptada por la medicina ortodoxa porque se considera un método no comprobado científicamente y una terapia controversial.

Ozonoterapia

La ozonoterapia consiste en la aplicación parenteral (como inyecciones; autoterapia) o local (por ejemplo, rectal) de ozono (una variante trivalente de oxígeno atmosférico de alta energía y poco reactivo, es decir, el oxígeno triplete).

La Asociación Médica para la Ozonoterapia indica que hay cuatro efectos principales: se matan las bacterias, virus, y hongos (efecto de microbicida); se libera más oxígeno (liberalización del oxígeno); aumenta la circulación; y mejora la condición inmunológica (activación inmunológica).

Se dice que la liberalización del oxígeno tiene un efecto específico en el sistema tampón glutatiónico de los eritrocitos, influenciando específicamente la glucosa-6-fosfato deshidrogenasa, además de bajar la afinidad con el oxígeno, lo que conduce a una liberación más fácil del oxígeno en el tejido.

Según sus usuarios, es apta para problemas de la circulación arterial; para la estimulación/reforzamiento; como apoyo a tratamientos convencionales contra el cáncer; para infecciones virales, enfermedades autoinmunes, la hepatitis tóxica, enfermedades de la piel, várices, asma y alergias.

Está contraindicada cuando la persona es susceptible a infartos, trastornos de coagulación de la sangre, derrames cerebrales e hipertiroidismo; y para mujeres embarazadas.

Según sus usuarios, no existe casi ningún efecto secundario.  Los escépticos nombran los gases irritantes, émbolo pulmonar, colapso del sistema circulatorio, hepatitis B, mareo, náuseas, dolores de cabeza, arritmia y reacción anafiláctica.  Desde luego, no existe mayor riesgo si se aplica cuidadosamente.

Oxigenoterapia de Múltiples Pasos

La Oxigenoterapia de Múltiples Pasos de M. von Ardenne consiste en tres pasos (la administración de vitaminas y minerales para mejorar el uso de oxígeno en las células, adherir los radicales libres y llenar la reserva; la inhalación de una mezcla de un contenido mínimo de 92% de oxígeno a un flujo de 5-30 l/min y de duración variable; el mejoramiento de la circulación mediante el aumento de HMO (oxigenoterapia hiperbárica) por medio del estrés mental o físico suave, intermitente o continuo). 

Juntos, los tres pasos provocan un aumento del suministro de oxígeno a las arterias y mejoran su utilización, además de neutralizar los radicales adicionales que se producen debido al aumento del pO2 arterial.  El efecto final es un aumento simultáneo de la presión arterial y disminución de la presión parcial venosa del oxígeno, aumentando, en consecuencia, la diferencia arteriovenosa de oxígeno.

Se dice que los efectos positivos se producen como consecuencia de la desinflamación endotelial, porque la inflamación endotelial impide el intercambio de sustancias y se hace más generalizada con la edad, durante períodos de estrés o de enfermedad.  También reduce la viscosidad de la sangre y, finalmente, aumenta la posibilidad de deformación de los eritrocitos.

Todo lo anterior provoca la disminución del intercambio de oxígeno

La Asociación Médica para la Oxigenoterapia de Múltiples Pasos dice que es apta: 

  • para la pérdida general de energía y fatiga crónica;
  • para reforzar el sistema inmunológico;
  • para trastornos circulatorios, enfermedades metabólicas, problemas de memoria y concentración, y alergias;
  • para la rehabilitación después de un infarto o derrame cerebral;
  • para el asma bronquial y bronquitis crónica, arritmia cardiaca, insuficiencia cardiaca, angina de pecho, mareos, problemas circulatorios, artrosis, reumatismo, osteoporosis, problemas de la columna y de sueño, depresión, migrañas, pérdida repentina de la audición, tinnitus y enfermedades renales;
  • para la rehabilitación después de una enfermedad grave y de una cirurgía;
  • para la predisposición a infecciones de las vías respiratorias, cataratas y retinopatía; y
  • para el tratamiento y prevención del cáncer.

Según sus proponentes, no hay efectos secundarios siempre y cuando se sigan las instrucciones.  Los escépticos dicen que una sobredosis conduce a náuseas, vómitos, dolores de cabeza, mareos, problemas con el estado consciente, ataques epilépticos, edema pulmonar, coma y paro respiratorio, pero no existen problemas si se aplica correctamente.

Terapia Espirovital / Espirovitalización

Generalmente, la espirovitalización se refiere a la energización del aire inspirado sin cambiar la composición del aire mismo.  Esta energización se produce mediante un aumento de corta duración del oxígeno en el aire atmosférico, pasando del estado normal (oxígeno triplete, u 3O2) a un nivel energético más alto (oxígeno singlete, u 1O2).  Esto ocurre como consecuencia del efecto de la luz de longitudes de ondas específicas estando presente un fotosensibilizador patentado, especialmente seleccionado.

Sin embargo, este estado energético más alto del oxígeno dura “sólo” fracciones de un segundo antes de que la energía liberada al retornar a su estado normal se transfiera a las moléculas de agua en el aire (el principio de la conservación de energía), inhalándose junto con el oxígeno atmosférico “normal” del aire ambiental que está saturado del vapor del agua.

Es posible destacar los siguientes aspectos fisiológicos y bioquímicos que conducen eventualmente a una mejor generación de ATP:

  1. Se usa la energía liberada después del retorno del oxígeno singlete previamente creado a su estado normal para formar puentes de hidrógeno de alta energía posibles de transportar por medio de los pulmones a los vasos capilares.
  2. Allí, mediante la activación de 2,3-bisfosfoglicérico, se libera más oxígeno desde la hemoglobina en los eritrocitos (la curva de disociación se desplaza hacia la derecha).
  3. Se mejora en la cadena respiratoria el metabolismo del oxígeno que llega a las mitocondrias junto con iones hidrógeno para formar agua, mediante la activación del complejo citocromo oxidasa, lo que libera mucha energía que luego sirve para generar ATP.
  4. Y un efecto positivo adicional de la terapia espirovital es la neutralización de los radicales de oxígeno que se producen constantemente durante el metabolismo (y que además, se requieren para vivir), pero los cuales, cuando existen en exceso (debido al estrés, envejecimiento o enfermedad) pueden poner en extremo peligro la situación energética de las células individuales.

Existen cuatro aspectos importantes respecto de los cuales la espirovitalización tiene una ventaja comparada con las terapias con “oxígeno”. También se debe destacar que no es, en la práctica, una oxigenoterapia (el aire inhalado no es diferente del aire atmosférico normal), sino la energización del aire inhalado.

Sobre la base de toda la experiencia y conocimiento, hasta ahora parece que la espirovitalización corresponde a una intervención compleja de los procesos funcionales biocibernéticos y bioenergéticos del organismo.  Al unificar la regulación básica de las células y de la matriz extracelular, se mejora el suministro de oxígeno a todas las estructuras además de la utilización de O2.  Esto activa la producción energética propia de las células (ATP) y aporta a la regulación del metabolismo de todo el organismo.

Tanto de manera preventiva como curativa, la espirovitalización activa y soporta los procesos bioreguladores necesarios en calidad de medida integral y de aplicación universal.  Como terapia básica, acompaña y promueve la prevención y rehabilitación, la optimización del desempeño, la aceleración de la regeneración, los conceptos de tratamiento clínico y las intervenciones médicas convencionales.

La evaluación de la información sobre la efectividad de la espirovitalización en usuarios finales que padecen enfermedades orgánicas indica que se ha utilizado con éxito para trastornos del sistema nervioso, de las vías respiratorias, de los sistemas cardiovascular, locomotor, y endocrinológico; para enfermedades metabólicas y oculares; y para el dolor y la insuficiencia inmunológica.

En el caso de trastornos funcionales, los usuarios finales evaluaron como muy positivos los efectos de la terapia espirovital en la condición energética (desempeño, actividad, tolerancia a la carga, fuerza y motivación); en el bienestar (calidad del sueño, ánimo, respiración, digestión y condición inmunológica); en la regeneración (profundización, aceleración, relajación y reducción del pulso); y en el sistema sensorial (olfato, visión, piel, mareos).

En lo que a la evaluación de los terapeutas concierne, determinaron que la terapia espirovital podría ser útil para combatir las enfermedades orgánicas propias de la odontología y oncología; las enfermedades de las vías respiratorias; condiciones oculares; trastornos de los sistemas locomotor, cardiovascular e inmunológico; enfermedades metabólicas; y como método antienvejecimiento y para manejar el dolor e inflamaciones, además de tratamientos pos-quirúrgicos.

A juicio de los terapeutas, la terapia espirovital tiene un efecto favorable en los trastornos funcionales, especialmente respecto de una disminución del desempeño, falta de bienestar, trastornos del sueño, insuficiencia inmunológica y mala visión.

Hasta la fecha, no se conoce ningún efecto negativo o secundario ni contraindicaciones.

Una comparación de las diferentes terapias

Los antecedentes fisiológicos y bioquímicos, el modo de acción y las indicaciones demuestran claramente que todas las oxigenoterapias se basan en premisas teóricas similares.

Partiendo con la premisa básica de que la producción continua de energía (ATP) posible de almacenar y consumir en cualquier momento es principalmente responsable de la vida, se concluye (correctamente) que la salud o su pérdida se debe principalmente a trastornos del muy complejo sistema regulador relacionado con aspectos energéticos.  Lamentablemente, a menudo es difícil que la medicina “convencional” tenga acceso a estos aspectos (porque está orientada mucho más hacia la patología celular que la patología del medio ambiente) en tanto que se reconocen cada vez más, incluso por la medicina convencional, las modalidades de la medicina naturopática con sus enfoques en múltiples factores (nutrición, ejercicio, reducción del estrés—incluso modificaciones activas de la conducta), por lo que están siendo cada vez más importantes en el tratamiento totalizador del paciente.

Estos métodos tienen por objeto estimular los poderes de regulación endógena y sanación, superando así la “rigidez reguladora”, mediante los cuales un suministro óptimo de oxígeno actúa como catalizador (clave) para generar la energía necesaria.

La meta principal es, por ende, tener un suministro óptimo de oxígeno en todas las células del organismo.  Los pasos individuales para lograrlo consisten en aumentar el suministro de oxígeno en el aire inhalado, mejorar la transferencia de oxígeno a la sangre, y adherir el oxígeno a la hemoglobina de los eritrocitos, lo que mejora la liberación de oxígeno en los tejidos periféricos, aumenta el flujo de oxígeno a las células individuales y de allí a las mitocondrias, siendo más eficiente su utilización en estas últimas.

No es posible influenciar todos estos pasos de manera fácil, eficaz o segura

 Esto se ve en las evaluaciones medicas-científicas de las oxigenoterapias tradicionales.

Es más frecuente notar que se intenta influenciar el suministro de oxígeno contenido en el aire inhalado; los portadores de oxígeno en la sangre; y provocar una más rápida adquisición/liberación y reactividad en las mitocondrias.

Según las asociaciones médicas (o terapeutas) responsables de estas terapias, esto se logra precisamente con las oxigenoterapias “establecidas”, pero cabe señalar que la mayoría tienen impacto en un solo “tornillo” (es decir, la oxigenoterapia hiperbárica), y que su uso puede gatillar reacciones no deseables (como una mayor producción de radicales en la Oxigenoterapia de Múltiples Pasos), las que deben ser neutralizadas mediante medidas adicionales (vitaminas, minerales); y que desde un punto de vista científico, hasta el momento no hay explicaciones detalladas sobre cómo funcionan.

En este sentido, merece atención especial el método de la espirovitalización (la energización del aire inhalado) desarrollado hace unos pocos años atrás, método que se ha mejorado de manera constante desde su creación.

Este influye no solo en varios tornillos a la vez (mejorando así el suministro a todas las células del cuerpo de energía liberada en el retorno del oxígeno singlete de alta energía a su estado normal de corriente de electrones, debido a la mejor formación de puentes de hidrógeno; acelerando y aumentado la separación de oxígeno de la hemoglobina durante la activación periférica de 2,3 bisfosfoglicérico; mejorando la generación de ATP en las mitocondrias—activación citocromo oxidasa; mejorando la captura de radicales de oxígeno—la desactivación de nicotinamida adenina dinucleótido fosfato en su forma reducida (NADPH)).  No provoca ningún efecto no deseado ni secundario, hasta dónde sepamos a partir de los varios millones de tratamientos.  En tercer lugar, se ha identificado y explicado con detalle un total de cuatro mecanismos para que actúe, y esto es lo que eleva esta terapia al rango de métodos científicamente reconocidos.

Finalmente, una de las razones principales de su aceptación es que incorpora por sí solo las acciones de otras oxigenoterapias “estándares” pero, al mismo tiempo, representa un buen complemento de esas otras terapias porque intensifica sus efectos y neutraliza sus posibles efectos secundarios.  Otro punto importante es lo simple que es usarla—se utiliza solamente una cánula nasal liviana.

puntitos

 

Asociaciones

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 Referencias Bibliográficas

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 Profesor Dr. Klaus Jung es un médico internista, médico del deporte y de tratamientos naturopáticos.  Estuvo a cargo del Departamento de Medicina del Deporte de la Universidad de Johannes Gutenberg, en Mainz, desde 1982 a 2007.  También es miembro de varios consejos y comités de asesoría científica y del directorio de la Sociedad Internacional para la Prevención (Internationale Gesellschaft für Prävention).  Su trabajo se concentra principalmente en las siguientes áreas: medicina deportiva preventiva y rehabilitadora y desempeño resistente; nutrición para deportistas; el metabolismo del ácido láctico; y la fisiología del desempeño.  Ha sido conferencista en más de 1.100 ocasiones; ha escrito o aportado a 108 libros; y cuenta con más de 600 publicaciones, mayormente en las siguientes áreas: la medicina del deporte; los deportes de resistencia; la terapia deportiva; y la nutrición.

 

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