La concentración de fuerzas utilizando nuestros talentos, destrezas y habilidades sobresalientes, sólo tiene sentido si esta energía se dirige hacia un objetivo adecuado que posea un cuello de botella mal o no resuelto, logrando una solución con el máximo impacto posible, a pesar de nuestros limitados recursos.
Irreligioso
Irreligioso

Pilotear el Barco

oy irreligioso, lo que es diferente a ser ateo. Ello, porque soy un convencido que tanto los creyentes de cualquier religión como los ateos poseen el mismo desafío: probar la existencia o inexistencia de una deidad superior (adorada, santa, divina, sagrada, respetada o temida por sus adeptos y seguidores, que dicta pautas de moralidad y de leyes humanas, cumple el rol de juez moral y valórico definitivo del comportamiento humano, así como diseñador y creador de la Tierra y el Universo).

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