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Reuniones de Trabajo

Este artículo, lo escribí originalmente el 6 de mayo del año 2014.  Todos los conceptos aquí vertidos, por supuesto son válidos en muchos trabajos, sobre todo aquellos que implican reuniones en cualquier tipo de organizaciones. ¡Si lo realizas, también es parte de un proceso para tu mayor empoderamiento como mujer, lo cual es muy contingente y necesario! Pero más allá de lo anterior, cuando estés trabajando en tu proyecto «trabajo soñado» con la metodología de nuestro curso, tendrás reuniones con otras personas para obtener retroalimentación. En esas reuniones, también puedes aplicar varios de estos conceptos. 

Las reuniones frecuentemente pueden llegar a transformarse en un “despilfarro del recurso tiempo, energía y motivación de las personas”.  Estadísticamente, jefes mal organizados tienen como “prisioneros” a sus colaboradores por más de 30 días por año en reuniones. Creen poder resolver todo en reuniones y no entienden, que existen otras formas de comunicación alternativas más eficaces. El mayor problema radica en que no son capaces de aplicar el sentido común para discernir, cuando es necesario reunirse y cuando basta con comunicar algo de manera corta y precisa por otras vías. Hablo de aquellas reuniones, donde hay tres o más participantes; donde frecuentemente me veo mirando el reloj y pensando cómo excusarme de un ejercicio carente de sentido y propósito. Debemos responsabilizar a quien conduce la reunión. 

Todo directivo superior debe poder conducir reuniones productivas, pues impactará su capacidad de liderazgo. Es una destreza fácil de desarrollar si nos preparamos y somos disciplinados. Aquí incluyo algunos componentes críticos para una reunión exitosa

  1. piensa que quieres lograr con la reunión;  
  2. si absolutamente hace falta tenerla y;  
  3. quienes deben estar presente. 

Las reuniones pueden ser aconsejables para clarificar asuntos con varias personas simultáneamente (cuando individualmente no es suficiente) y para decidir o resolver algo con la participación, opinión o aprobación de un grupo. Para informar algo o dar una directriz, considera enviar un memo o un correo electrónico. Muchas personas – particularmente las sociables les encantan juntarse para compartir con otras personas. Eso no es razón para convocar una reunión. También es difícil llegar a un acuerdo cuando se reúne mucha gente simultáneamente; máxime si el facilitador de la reunión no es competente o diestro.

¡Piensa acerca de ello…y actúa! 

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