La concentración de fuerzas utilizando nuestros talentos, destrezas y habilidades sobresalientes, sólo tiene sentido si esta energía se dirige hacia un objetivo adecuado que posea un cuello de botella mal o no resuelto, logrando una solución con el máximo impacto posible, a pesar de nuestros limitados recursos.

Carrera Laboral

 

Conjunto de Herramientas Carrera Laboral

 

¿Se te hace difícil desarrollar bien tu carrera laboral? ¿No sabes cómo enfrentar la búsqueda de un nuevo cargo? ¿No sabes dónde comenzar para encontrar a los mejores empleadores para lo que pretendes? ¿Cómo sales de manera eficaz del desempleo? ¡Si esas son algunas de las preguntas que te calzan, estas herramientas te van a ser muy útiles!

Lo que estas herramientas te entregarán, está basado en la más exitosa estrategia profesional que existe en Europa. Y cuando hablo de estrategia, me refiero a una forma de pensar y actuar de manera consecuente, concretamente en la optimización de cómo utilizar las fuerzas disponibles. Y para tener éxito laboral, es necesario lograr un alto rendimiento y ello, sólo se logra utilizando apropiadamente las fuerzas disponibles, propias y del entorno. Para lograr ese alto rendimiento hay que poseer conocimiento, sobre todo para resolver problemas, es más, haber desarrollado una red de contactos que resulte eficaz, no sólo un número alto.

Para el desarrollo profesional es necesario que poseas un objetivo. Una meta, en base a la cual deberás decidir cuales conocimientos, habilidades y aptitudes, así como relaciones (redes de contacto) necesitas poseer o crear. Pero tiene poco sentido el formular un objetivo de manara aislada del entorno social, ya que llevaría irremediablemente a un callejón sin salida. Más determinante es mirar bajo la lupa el grupo objetivo específico.

Para ello, hay fundamentalmente tres posibilidades:

  1. Dentro de la misma organización y jefatura que posees actualmente, tratando de aumentar significativamente el rendimiento e impacto de tu quehacer, para lo cual tendrás que adquirir y/o potenciar las competencias y conocimientos que se requieren para ello. Así, te puedes transformar en una herramienta útil y eficaz para esa organización (y jefatura), pero que sólo funcionará en este caso. Mientras más tiempo juegues ese rol, tanto más disminuyen tus restantes posibilidades de desarrollo u otras opciones externas. Se produce una dependencia, ya que las aptitudes desarrolladas se ajustaron cada vez más a las necesidades de esa organización e incluso jefatura. Tu destino está cada vez más amarrado a esa empresa y la evaluación de esa jefatura, estando a merced de lo mejor o peor de ellos. Esa sería una forma de especialización estratégicamente errada.
  2. La segunda alternativa es seguir la mejor alternativa que se vaya presentando, un poco bajo el lema “el mundo es mi campo de acción”. Sólo como ejemplo, hay muchas jefaturas de áreas comerciales, que, dadas sus habilidades personales, cambian de un rubro a otro. Si eres muy joven, eso puede funcionar, pero con el tiempo se crean conflictos de intereses, ya que existen muchos rubros donde los “saltamontes” son etiquetados de poco serios e inestables. Una jefatura, también aquella del área comercial, requiere conocimientos, contactos, empatía, manejo de grupos, y en buena medida también intuición. Todos esos factores cobran mayor fuerza y se potencian en un rubro específico, incluso en grupos objetivos conocidos, en donde se pueda desenvolver de manera soberana. Quien cambia constantemente, ya no conecta tan profundamente con su entorno. Pero justamente esas redes, las profundas y no las amplias, son determinantes para asegurar el futuro éxito laboral.
  3. El tercer camino es más auspicioso: en el desarrollo laboral, la orientación no se realiza hacia una organización (empresa, institución privada o pública, etc.), pero tampoco a todas las organizaciones posibles, sino a aquellas que pertenecen a un grupo objetivo determinado, no necesariamente del mismo rubro, pero ojalá cercano, pero que enfrenten una idéntica o similar problemática. Y claro, dentro de ese conjunto de organizaciones, en aquellas donde las perspectivas de desarrollo futuro sean favorables. En este tercer camino, se conectan las ventajas de los dos caminos anteriores: podrías orientar tu desarrollo en una situación problemática de un grupo objetivo en particular, contemplando la dinámica de cambios que este grupo pudiese tener. Eso significa en concreto: que pongas en juego de manera cada vez más precisa aquellos conocimientos, aptitudes y relaciones que ese conjunto de empresas e instituciones requieran, para resolver mejor sus problemas (que pueden ser comerciales, financieros, gestión de personas, productivos u otros). Las personas que sean más calificadas para realizarlo también recibirán una mejor retribución. Todo lo superfluo lo puedes evitar. Con ello evitas el peligro de depender de una sola organización, su situación cambiante y de su destino incierto.

Por supuesto, además existe el camino de la independencia, del negocio propio, pero para ello y sus desafíos y complejidades, existe otro conjunto de herramientas: “Iniciar mi propio Negocio”.

Algunas de las principales herramientas que encontrarás en este conjunto de herramientas, todas en formato PDF, son las siguientes:

  • La espiral profesional negativa y cómo detenerla
  • Análisis de potencial y matriz de oportunidades
  • Hacer carrera a través de un cambio de puesto de trabajo
  • Tácticas de postulación
  • Consejos realistas de la práctica, para ayudarte a encontar el trabajo de tus sueños
  • El camino para crear una nueva imagen profesional, que incluye 5 pasos concretos que debes considerar, así como la estrategia para el desarrollo de las propias fortalezas
  • Presentación de varios casos reales que siguieron esta estrategia, cuyos nombres y rubros he modificado. El único caso al que no he modificado el nombre es el mío, ya que a mediados de los años ’80 cuando vivía en Alemania, aprendí y utilicé con éxito esta metodología en mi mismo.