Taller-Consultoría “Autoconfianza en el Trabajo”

Aún te complica:

… ¿Decir claramente que no, o poner límites?
… ¿Hacer ver a los demás tu eficiencia?
… ¿Dar instrucciones claras?
… ¿No sentir intimidación por las personas dominantes?
… ¿No tomar algunas opiniones como un ataque personal?
… ¿El interrumpir a otros que no paran de hablar?
… ¿No pasársela justificando tus propios deseos y metas?

Muchas personas que han pretendido cambiar este u otros problemas de autoestima, ya han leído libros sobre cómo mejorarla, textos que aconsejan cómo aprender a decir que no o poner límites, han visitado talleres o seminarios o incluso, han visitado terapeutas.

La mayoría de los consejos son útiles e incluso te hacen mucho sentido. Pero sucede más frecuentemente de lo que cada cual quisiera, que en una situación compleja o crítica, recaes en tus antiguos patrones de comportamiento.

¿Cuáles son las razones de este comportamiento, que te hace popular o aceptado (“trampa del siempre amable”), pero que también conlleva el riesgo de ser explotado? A veces, otro colega obtiene el codiciado proyecto o un cargo mejor, sólo porque logra “venderse” mejor.

Los problemas de autoestima no son por falta de técnica

Más bien, tienen que ver con experiencias muy personales y las convicciones resultantes (creencias) de tu propia biografía. La mayoría de las veces, los mensajes internalizados y firmemente arraigados están detrás de esto, los cuales ya no encajan en la vida profesional de hoy.

Muchas personas que no se sienten seguras de sí mismas son introvertidas en lugar de extrovertidas. Y créeme, que si un introvertido aprende a mover sólo un poco la aguja hacia la extroversión, aprender cómo hacer valer las cualidades propias de las introversión (p.ej. saber escuchar, analizar, empatizar) aquellas situaciones que les resultan incómodas como p.ej. un conflicto cara a cara con otra persona, así como insalvables como hablar ante una gran audiencia (¡uf, que vergüenza!). Este es uno de varios aspectos que trabajaremos en este taller. Si quieres leer más acerca de este tema, te sugiero el artículo Introvertidos y su Autoestima.

Pero a pesar de esta visión “intro-extro”, en mi experiencia personal y por las pocas estadísticas públicas que existen al respecto, los problemas con la autoestima rara vez se resuelven a nivel mental racional. De lo contrario, los buenos consejos de tantos libros, de amigos o familiares realmente ayudarían a las personas con la autoestima deprimida, pero no es tal… Los neurobiólogos como Gerald Hüther saben que, con el estrés frecuente, se bloquea la capacidad del hipocampo para absorber y procesar nueva información. Se trata del estrés causado por “estar siempre disponible”, la multitarea tanto privada como laboral, la preocupación por el puesto de trabajo, los problemas personales y en muchos casos, por una personalidad introvertida que no ha descubierto y aceptado sus talentos, virtudes…, fortalezas.

Las experiencias y creencias que obstaculizan tu comportamiento con seguridad en uno mismo pueden ser:  

  • Aspiración y esfuerzo por lograr relaciones armónicas, en buena medida por el miedo al rechazo, desestimación, rompimiento de la relación.
  • Centrarse en razonamientos puramente fácticos, para evitar ser “agredidos” a nivel emocional.  
  • Evitar las reacciones emocionales para no ser considerado débil, cobarde, agresivo o malintencionado, entre otros.  
  • El miedo a ser considerado poco cooperativo, desleal, ambicioso.  
  • Demasiadas auto-exigencias para ti mismo.  
  • Inexperiencia con las estrategias de lograr convencer a los demás para lograr objetivos.  
  • Susceptibilidad a tácticas injustas (“¡Qué sería yo sin ti!”), así como variados sentimientos de culpa.  
  • Un guión interno que exige que tengas que complacer a todos los demás.  
  • Falta de modelos a imitar de fortaleza positiva masculina o femenina.
  • Así como basados en la afirmación del famoso biólogo Bruce Lipton: “Aprendemos a vernos como nos ven, a valorarnos como nos valoran. Lo que escuchamos y vivimos nos forma. No vemos el mundo como es, vemos el mundo como somos. Somos víctimas de nuestras creencias, pero podemos cambiarlas.”

Basado en situaciones concretas de tu vida profesional cotidiana, en las que hasta ahora has actuado con poca confianza en tí misma(o), en el taller te ayudo a sentir las experiencias subyacentes que te bloquean (“cuellos de botella”) y a procesarlas de manera sensible, clara, orientada a la solución.

Metodología del taller: aportaciones teóricas breves, ejercicios experienciales en grupos pequeños, coaching individual en el grupo sobre temas personales, que hasta ahora han dificultado tu postura frente a otros y tu autoconfianza.

La restricción a seis participantes y que deben provenir de empresas u organizaciones distintas, asegura que surja rápidamente un ambiente seguro de familiaridad. El hecho que dure 1.5 días, también da suficiente tiempo para analizar y trabajar situaciones y preocupaciones individuales. Debido a su carácter orientado a temas de personalidad y descubrimiento de temas esenciales personales, el taller es intensivo y exige un gran compromiso de tu parte.

Después del taller no eres una persona diferente.

Después del taller, el trabajo en ti mismo no ha terminado. Pero sin dudas sabrás más precisamente dónde comenzar y continuar, para (re)construir gradualmente tu autoestima y lograr verdaderamente tus quizás nuevas metas laborales. Con las tareas de implementación y tu compañera(o) de aprendizaje personal del taller, sabrás en qué puedes trabajar y sin desperdiciar tiempo, esfuerzo y energía.

Horas de trabajo en el taller:

  • 1er día 9:00 a 19:00 hrs, con descansos
  • 2do día 8.30 a 13:00 hrs, con descansos

¿Quien organiza e inscribe para los talleres?

Para grupos de inscripción abierta, generalmente el taller se realizará un día viernes todo el día y sábado en la mañana. La organización, es realizada y organizada por instituciones gremiales, sociales, profesionales, educacionales, u otros, quienes también gestionan la difusión e inscripción.

  • Seguridad de la transferencia: previa solicitud, siempre podrás organizar un coaching telefónico conmigo después del taller (también en línea a través de otro medio audiovisual), o bien un coaching presencial de “follow-up”. Ambas modalidades implican pago de honorarios.
  • Aseguramiento de la intensidad del taller: máximo seis participantes.
  • Garantía de confidencialidad: me aseguro a través de los organizadores, de que no asistan a un mismo taller dos participantes de la misma empresa o institución.